Los taxistas van a renovar a finales del mes próximo a sus representantes y la que ha sido la cara visible del sector en los últimos doce años, Luis Miguel de Torres, dejará la presidencia de la asociación provincial que aglutina a la mayor parte de los 1.777 vehículos que circulan por las calles de la capital aragonesa. Aunque todavía no se han formalizado las candidaturas, por el momento hay cinco personas interesadas en asumir este cargo, también una novedad en la historia reciente del colectivo zaragozano.

De este modo, De Torres dejará la presidencia de la Asociación Provincial de Taxis de Zaragoza tras más de una década, sacudida por la crisis económica que ha irrumpido considerablemente en el sector. El todavía portavoz del gremio de los taxistas había concurrido en solitario en las tres últimas elecciones –estas se celebran cada cuatro años– y ha decidido no volverse a presentar al constatar que hay otros candidatos. Es el momento de ceder el testigo.

Aunque todavía no ha comenzado el periodo oficial de presentación de candidaturas, por el momento ya ha habido movimientos de cinco taxistas que podrían consumar su presentación a los comicios, que se celebrarán durante la próxima semana de marzo. Habrá que esperar, sin embargo, a que estas solicitudes sean oficiales para conocer los nombres de los aspirantes que se disputarán la presidencia del sector. Para presentar la candidatura solo es preciso ser socio y estar al corriente de las cuotas.

Un gremio convulso debido fundamentalmente a las decisiones tomadas para intentar paliar la crisis económica y que han generado vehementes debates entre estos profesionales. Sobre todo la decisión de establecer sistemas de turnos con más días de libranza para minimizar los efectos del descenso en el número de servicios.

NUEVO SISTEMA

De hecho, a partir del pasado 1 de enero se puso en marcha un nuevo sistema por el que hay dos días se fiesta más al mes, lo que supone que en cada jornada hay 530 vehículos que se quedan en casa, es decir, el 30% de los coches. Esto supone que hay 180 vehículos menos en las calles respecto a la situación del año pasado.

Con este sistema, cada coche circula de cuatro a cinco días cada semana –se van alternando–, es decir, de 19 a 20 días de trabajo al mes. De este modo, se reparten los aproximadamente 90.000 euros brutos que toda la flota de taxis gana cada día en la capital aragonesa, de modo que, según fuentes del sector, sea viable salir a la calle.

Estas decisiones –aunque refrendadas por votación– no han sido del agrado de todo el sector y han supuesto el desgaste de la actual junta, que ha decidido no repetir en los próximos comicios.

 

FUENTE: elperiodicodearagon.com

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