El ciclo electoral aplaza el plan hasta el 2016

Las dos últimas y mínimas revisiones de tarifas de los taxis de Barcelona, la de hace un año y la que justo ayer aprobó en primera instancia para el 2016 el Instituto Metropolitano del Taxi (Imet), y que debe validar el Área Metropolitana, han sido ocasiones perdidas para acometer la ya imprescindible modernización y flexibilización del sistema de precios y taxímetros.

Los profesionales, explicaron ayer varias fuentes, y la propia Administración habían trabajado la actualización urgente del sector en este ámbito, uno de los que configuran su compleja crisis. Sin embargo, el ciclo electoral aplazó la cuestión antes del 24-M y lo ha vuelto a hacer después, a causa del poco tiempo que lleva ejerciendo el nuevo gobierno municipal y metropolitano de la alcaldesa Ada Colau y la concejala de Movilidad y presidenta del Imet, Mercedes Vidal.

El cambio de modelo tarifario y de los medios técnicos para aplicarlo “daría más claridad y seguridad al usuario así como competitividad y hasta rentabilidad al taxista”, dice Luis López secretario de la asociación Taxi Companys y miembro de la mesa técnica del sector. “Hacen falta precios atractivos y claros, y poder usar aplicaciones de móvil como en otros países”, afirma.

Parada de taxis de la plaza de los Països Catalans, abierta a principios de año frente a la estación de Sants.

“¿Por qué debe haber tres tarifas, diurna, nocturna y festivos? En Madrid solo tienen una”, constata Jordi Vilalta, vicepresidente de la entidad. Fijar un precio único al aeropuerto desde el centro de Barcelona es una de las novedades en esa línea reclamada y aparcada año tras año. Para Vilalta, no obstante, el objetivo debe ser “modernizar mucho más”.

José María Sánchez, representante del Sindicat del Taxi de Catalunya (Stac) en la mesa asegura que tienen preparadas propuestas como un precio fijo desde toda el área metropolitana, tarifas valle para horas con poca demanda o la posibilidad de hacer promociones con importes más bajos en ciertos casos. No obstante, lamenta que “ni los taxímetros actuales ni la rigidez de la normativa sobre homologación y supervisión que aplica la Generalitat permiten, como sí ocurre en otras autonomías, esta simplificación o flexibilidad”.

El acuerdo sobre medidas de modernización “es amplio entre los taxistas”, señala Luis López y es la Administración quien debe moverse. “En el 2016 hay la intención de empezar a tratar conjuntamente cambios de fondo”, desvela José María Sánchez. Entre ellos estaría también la posible creación de nuevas paradas, otra petición histórica, para reducir los coches que circulan vacíos. Pero, por ahora, es solo una idea «muy embrionaria», según fuentes municipales./El Periodico

Publicado por Infotaxi.