El 4 y 5 de noviembre volvemos a las calles y a las redes con #StopCETA para oponernos a los acuerdos de comercio e inversión neoliberales  CETA, TTIP y TiSA.

Tan solo unos días después de las declaraciones de la ministra canadiense de Comercio, Chrystia Freeland, relativas al fracaso de las negociaciones del CETA por la negativa del Parlamento de Valonia a dar su visto bueno si no se cumplían una serie de requisitos, los feroces chantajes ejercidos por la Comisión Europea sobre esta brava región belga han surtido efecto: el CETA ya está firmado.

Sin embargo, el proceso de ratificación ni siquiera ha comenzado aún. La firma oficial del acuerdo realizada el 30 de octubre es sólo una pequeña y aparente victoria de los valedores del mismo: los lobbies de las corporaciones transnacionales y los gobiernos a su servicio.

Ahora, el proceso democrático tiene que seguir su curso, y el acuerdo necesita la aprobación del Parlamento Europeo y  de los 38 parlamentos estatales y regionales de la Unión Europea.

El pasado 15 de octubre fuimos miles las personas en las calles, en las plazas y en las redes para gritar que no queremos ni el CETA ni el TTIP, acuerdos fruto de una política comercial irresponsable e irrespetuosa con los derechos laborales, sociales y ambientales de la ciudadanía europea y canadiense.

No nos vamos a rendir, y seguiremos movilizándonos todas las veces que haga falta para mostrar nuestra oposición a estos tratados enemigos de las personas y del planeta.

Desde la campaña No al TTIP denunciamos el autoritarismo del Gobierno en funciones de Mariano Rajoy autorizando el pasado 14 de octubre la firma del CETA, sin que este haya sido objeto de debate y autorización en las Cortes General a pesar de la obligación constitucional de hacerlo.

Rechazamos la aplicación provisional del acuerdo, considerando inaceptable que los parlamentos estatales no puedan pronunciarse sobre temas de tal envergadura como los contenidos en el CETA, y seguimos denunciando las políticas comerciales de la Unión Europea.

En el marco de las movilizaciones de lucha en América Latina contra el Tratado Transpacífico (TPP), en varios países europeos se han preparado acciones contra el  CETA, el TTIP y el TiSA. En el Estado español, la campaña No al TTIP se une con un llamamiento a continuar la lucha contra estos tratados hasta conseguir su paralización total.

Los días 4 y 5 de noviembre algunos nodos locales de la campaña llevarán a cabo acciones de protesta en sus territorios para exigir la no ratificación del CETA. Más información será recogida en la web noalttip.org.

Seguimos en resistencia, seguimos en las calles. Mantenemos la presión social que ya ha hecho tambalearse el TTIP y celebramos el poder de movilización ciudadana de América Latina, que en 2005 tumbó el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y cuyo aniversario celebramos este mismo mes. Un gran éxito de la lucha popular contra el neoliberalismo globalizador que demuestra que podemos lograrlo, que todas y todos, desde los diferentes lugares del planeta, somos capaces de frenar la ofensiva del poder corporativo para imponer un sistema de comercio e inversiones  depredador y desmantelar la arquitectura de la impunidad defendiendo nuestra soberanía y nuestra forma de vida.