La capital tiene que triplicar los Eurotaxis antes de 2017 para cumplir con el decreto de accesibilidad Los afectados dicen que la situación es “insostenible” y reclaman compromisos

os taxis adaptados a las personas con alguna discapacidad o movilidad reducida, llamados Eurotaxis, son un servicio básico esencial que permite garantizar el desplazamiento de usuarios que en muchas ocasiones no tienen otra forma de moverse que con estos vehículos. Pero cada vez hay menos coches de este tipo en la flota de taxis de Granada. El motivo: la falta de ayudas para mantener unos vehículos caros de adaptar y mantener. 

Así, Granada cuenta en la actualidad con solo nueve Eurotaxis de los 560 coches que componen la flota de este transporte público en Granada. En los últimos tiempos cuatro han dejado la licencia por este problema económico. 

Una cifra muy reducida, de apenas el 1,6% del total de la flota, si se tiene en cuenta que el reto es conseguir un 5% de taxis adaptados de aquí al año 2017 según el Real Decreto 1544/2007, por el que se regulan las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización del transporte para personas con discapacidad. Según ese reto, Granada necesita llegar hasta los 28 taxis adaptados hasta 2017, 19 más que los que hay ahora. Es decir, triplicar la cifra en apenas tres años. 

Según explicaron ayer algunos taxistas a este periódico, el problema es la falta de ayudas y el impago de las subvenciones concedidas a las que tienen derecho estos vehículos por compensar el precio de compra y mantenimiento. De hecho, se les adeuda todavía las ayudas de 2009 y 2012, lo que supone aproximadamente unos 140.000 euros. 

“A muchos compañeros les sale más rentable dejar la licencia y pasarse a trabajar a un taxi normal”, lamentan. Y es que sólo comprar el coche cuesta unos 33.000 euros, más 9.000 euros para adaptarlo. Además, poner en marcha el vehículo les cuesta cada día unos 50 euros frente a los 15 euros del taxi sin adaptar. 

El Instituto Metropolitano del Taxi es consciente de este déficit de vehículos adaptados y el reto marcado para 2017 y por eso se va a trabajar en conseguir ese aumento de licencias de Eurotaxis. Lo primero que se hará, según argumentó ayer la concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Granada y vicepresidenta del Instituto, Telesfora Ruiz, es “intentar captar voluntades”, es decir, que taxistas que ahora tienen una licencia se puedan pasar a una de Eurotaxi. Si no se completa, los ayuntamientos y organismos supramunicipales tendrán que tomar medidas como que las nuevas licencias estén todas vinculadas a un vehículo adaptado. 

Además, ayer el Instituto Metropolitano del Taxi tomó una medida económica para intentar no reducir más esta cifra y actualizar los compromisos de subvenciones con la concesión de una partida de su presupuesto de 45.000 euros (correspondientes a la anualidad de 2013) a los titulares de las nueve licencias que todavía están en vigor en Granada, por lo que cada uno de los nueve taxistas recibirá 5.000 euros para el mantenimiento de los vehículos. Una subvención que se firmó ayer mediante convenio entre los taxistas afectados y el Instituto del Taxi en un acto en el Ayuntamiento de Granada en el que los taxistas no desaprovecharon la oportunidad de trasladar a los dirigentes las dificultades por las que pasan y la deuda que arrastran las instituciones con el colectivo, que hacen casi inviable el servicio en la actualidad. 

A esta situación el presidente del Instituto Metropolitano del Taxi, José Antonio Robles, respondió asegurando que la “voluntad” es mantener en 2014 y 2015 las ayudas de forma que los taxistas recibirán cuatro subvenciones en cuatro años. La posibilidad de ingresar la deuda arrastrada de 2009 y 2012 ya es más difícil y culpó directamente a la Junta de Andalucía y al PSOE (antes responsables del Instituto) de la situación por no abonar la cuantía comprometida. “Llegamos en noviembre de 2011 y se nos garantizó que ese dinero estaba ahí pero no fue así, por lo que vamos a intentar meterlo en el presupuesto”, dijo Robles, quien argumentó también en la difícil situación económica del Instituto que desde 2014 la Empresa Pública de Suelo de la Junta le reclama 1.200 euros al mes por el alquiler de la sede del Instituto cuando hasta ahora era una cesión. 

Los taxistas, que en la rueda de prensa convocada para la firma del convenio participaron con preguntas directas a Robles y Ruiz sobre su situación, al igual que los periodistas, aseguraron que comprenden la realidad económica pero que su situación sí que es “insostenible”. “Si llevamos desde 1992 dando servicio y siempre se nos ha dado subvención, necesitamos un compromiso de que se seguirá repitiendo el convenio”, dijeron. 

Por su parte, Ruiz incidió en que Granada sea de los pocos de España que siga manteniendo las subvenciones a este colectivo.

 

FUENTE: granadahoy.com

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