PACO MORENO

El concejal de Movilidad afirma que los servicios jurídicos decidirán si la rotulación sólo en valenciano incumple la legislación estatal

«Siempre prefiero que estén en las dos lenguas». El portavoz del gobierno municipal, el socialista Joan Calabuig, se desmarcó ayer de esa manera de la decisión del concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, de rotular las señales de tráfico sólo en valenciano, lo que a juicio de los sindicatos CSI·F y SPPLB incumple uno de los artículos de la Ley de Tráfico. Esto puede suponer para ambas entidades una posibilidad de recurso de los conductores multados y la inseguridad jurídica en el trabajo de los agentes de la Policía Local.

Calabuig se manifestó de esta manera después de la junta de gobierno, donde comentó que no se había tratado el tema, denunciado el jueves por el CSI·F. Eso sí, indicó que su «opinión personal» es que se incorpore la rotulación en castellano. «No digo sustituir pero si se añade alguna en castellano no estaría de más. Eso no obsta para reiterar que el valenciano es lengua oficial en la Comunitat Valenciana».

Otro sindicato advierte de posibles recursos por el uso del valenciano

El sindicato dio la voz de alarma al hilo de las últimas reordenaciones de tráfico realizadas en el centro, en el entorno de la Lonja y en la plaza de los Fueros. En ambos lugares hay paneles donde se marca la circulación prohibida con las excepciones de residentes, transporte público y acceso al parking de Mercado Central en el primer caso.

Pero se da la circunstancia de que los rótulos están sólo en valenciano, sin que haya ninguna leyenda en castellano. Fuentes cercanas al gobierno municipal indicaron el jueves que «el Reglamento de Uso del Valenciano fue aprobado por unanimidad en el pleno y publicado en el BOP en 2005, sin que nadie lo recurriese, y el Ayuntamiento debe respetarlo».

A preguntas de LAS PROVINCIAS, ayer no se dio ninguna explicación más, aunque el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, indicó en redes sociales que «en este tema hay interpretaciones legales y competenciales», para añadir acerca del siguiente paso del Consistorio que «los servicios jurídicos dirán y entonces se acatará la legalidad».

A juicio de los dos sindicatos citados no hay ninguna duda, lo mismo que ocurre con el portavoz del grupo municipal socialista. El artículo 56 de la Ley de Tráfico señala en el apartado de la lengua que «las indicaciones escritas de las señales se expresarán, al menos, en la lengua española oficial del Estado».

Un texto que no ofrece ambigüedad alguna, a juicio del concejal del grupo popular Alberto Mendoza. El anterior delegado de Circulación recordó que «nosotros optábamos por rotular en castellano o en las dos lenguas», lo que pidió que se haga en este mandato para evitar recursos de los conductores y, sobre todo, ofrecer una mejor información a los conductores y viandantes».

El gobierno municipal ha aprobado este mandato la creación de un gabinete de normalización lingüística, mientras que el alcalde Joan Ribó firmó hace escasas fechas un convenio para el desarrollo del valenciano en todos los ámbitos del Consistorio, tanto en las comunicaciones internas como las dirigidas a los ciudadanos, donde se incluye la rotulación del callejero y la cartelería de inmuebles, así como la utilizada en obras públicas.

A los casos del entorno del Mercado Central y el barrio del Carmen, se une otro ejemplo en las calles del Ensanche, donde la concejalía de Movilidad ha puesto en marcha una campaña de nuevos estacionamiento de motos, aunque también con la colocación de placas de prohibición dejar estos vehículos en las aceras. Los rótulos están sólo en valenciano, sin nada en castellano.

Mendoza añadió sobre esto que «también es dudoso desde el punto de vista legal que este tipo de señales estén colocadas de manera permanente. Al fin y al cabo, es un trozo de cartón atado con bridas de plástico a las farolas y señales».

El gobierno municipal aprobó para los concursos públicos una cláusula lingüística. Las contratas deben realizar todas las comunicaciones con el Consistorio en valenciano, lo mismo que las dirigidas a la ciudadanía. El reglamento indica que sólo si el particular se dirige en castellano al Ayuntamiento, entonces se le contestará en la lengua del Estado.

El estudio que apunta Grezzi de los servicios jurídicos puede ser una nueva rectificación de su concejalía. El CSI·F lamentó la concatenación de errores «con ejemplos como el del rótulo de las señales o la retirada del estacionamiento de motocicletas frente al teatro Principal».

Publicado por las Provincias.