
La primera mesa de diálogo con la Generalitat termina sin acuerdo mientras el sector denuncia que se pretende legalizar prácticas que llevan años perjudicando al taxi
La primera reunión convocada por la Generalitat para abordar el nuevo decreto de “convivencia” entre el taxi y las VTC ha terminado sin acuerdo. Aunque el encuentro ha servido para poner sobre la mesa las distintas propuestas, las posiciones entre ambos sectores continúan muy alejadas.
Desde el taxi se trasladó a la Conselleria la profunda preocupación del sector ante la posibilidad de que se permita a las VTC realizar servicios urbanos en la Comunitat Valenciana. Las organizaciones del taxi consideran inaceptable que se pretenda normalizar una actividad que, según denuncian, lleva años desvirtuando el uso de las autorizaciones nacionales y generando competencia desleal.
El sector recuerda que el taxi es un servicio público regulado, con un sistema de acceso basado en concursos públicos, estudios de necesidad y controles administrativos, mientras que la entrada masiva de VTC en el ámbito urbano podría provocar una saturación del mercado sin ningún tipo de planificación ni control municipal.
Ante esta situación, las asociaciones del taxi valorarán en los próximos días la posibilidad de convocar nuevas movilizaciones, incluso durante las Fallas. No obstante, el sector insiste en que su prioridad es no perjudicar a la ciudadanía, aunque advierte de que seguirá defendiendo con firmeza el servicio público del taxi y el cumplimiento de la ley.
Las decisiones finales se adoptarán en las próximas reuniones internas del sector, que actuará, según sus representantes, desde la unidad y en defensa del futuro del taxi valenciano.
NUESTRA POSTURA
«No podemos aceptar jamás que venga un sector que ha pervertido el uso de sus autorizaciones nacionales haciendo de taxis y ahora alguien nos intente convencer de que hay que cederles una parte de nuestro trabajo porque la ilegalidad se ha convertido en costumbre», insiste.
A juicio de la Confederación Sindical del Taxi valenciano, resulta «demencial» que ningún responsable de transporte se plantee repartir «a dedo» cientos de autorizaciones urbanas, «que se deben dar por concurso público (como se conceden las licencias de taxi), y con unos estrictos sistemas de acceso, basados en informes muy detallados de necesidad (oferta y demanda) de afectación al tráfico, o de gestión del espacio público urbano».
UNIDAD DEL SECTOR DEL TAXI
«Simplemente escribiendo un párrafo en un papel, quieren permitir que una VTC pueda hacer servicios urbanos en todos y cada uno de los municipios de la Comunidad Valenciana. Sin ningún informe procedente de ninguno de los ayuntamientos afectados. Y que puedan ir en un momento determinado y sin control miles de vehículos negros a cualquier municipio de la Comunidad Valenciana a trabajar todo el tiempo que quiera», reprocha del Molino.
Para el presidente de una de las entidades del gremio valenciano, lo peor es que ello se haga «suplantando un servicio regulado para proteger al ciudadano como es el taxi, y simplemente porque unos pocos especuladores y las plataformas multinacionales quieren inflar un poco más sus carteras».