MOVO empieza el proceso de implantación en València después de Madrid y Málaga
R. L. V. 09.07.2019 | 12:32
Una empresa española lanza en València los primeros patinetes eléctricos de alquiler
La startup MOVO ha anunciado la puesta en marcha en València de su servicio de patinetes eléctricos como parte de su plan de expansión. Con este lanzamiento, la compañía espera «consolidar su liderazgo en micromovilidad, cubrir las necesidades de transporte dentro de la ciudad e impulsar el patinete eléctrico como la opción más cómoda y sostenible para los trayectos de última y primera milla», explica la entidad.
De este modo, València se une a Madrid y Málaga y se convierte en la tercera ciudad en la que la mercantil despliega sus patinetes, que estarán disponible en diversas zonas del centro de la capital del Turia.
La country manager de MOVO en España, Marta de Eusebio, manifiesta, en un comunicado, la confianza de la empresa en que «tener más opciones de movilidad suponga una transformación relevante en el día a día de cientos de ciudadanos cuyos hábitos de transporte irán cambiando poco a poco».
Además, De Eusebio añade que «después de observar que más del 60% de nuestros usuarios usan el servicio más de dos veces al día, estamos seguros de que València no será la excepción».
Los patinetes eléctricos de MOVO, que tienen una autonomía de carga de 35 km, se podrán utilizar tras instalar su aplicación gratuita (disponible para iOs y Android) con la que será posible localizar y desbloquear el patinete escaneando el código QR que está en el manillar. Sus patinetes estarán conectados a una plataforma que permite su monitorización y localización en tiempo real.
Por otro lado, la tarifa del servicio se adapta a la demanda de los ciudadanos que podrán hacer uso del mismo desde 1,70 euros en trayectos de hasta 15 minutos, después 1 euro por cada 5 minutos adicionales. De esta manera, MOVO se convierte en el operador de micromovilidad compartida con un precio más asequible para los usuarios, consiguiendo que los mismos puedan hacer uso de este servicio 100% eléctrico de manera frecuente en sus desplazamientos dentro de la ciudad.
Además, como ya se ha hecho en otras ciudades, MOVO seguirá realizando campañas informativas y eventos de seguridad vial para informar a los usuarios de las condiciones de uso y seguridad de sus vehículos.
MOVO señala que «continúa explorando otros vehículos que puedan transformar y mejorar la movilidad de las ciudades, para así conseguir su propósito de convertirse en una plataforma multimodal».
El próximo viernes 12 de julio de 2019, desde las 12.00 horas y hasta las 13:30 horas mas o menos, a la entrada de la conocida avenida de la Horchata de Alboraya -a la altura de la Horchatería Daniel-, habrá el tradicional reparto gratuito de horchata y fartons que se realiza todos los años dentro de las Fiestas de Alboraya 2019.
El evento, organizado por el Gremio de Horchateros y fartons Polo, estará amenizado por la colla de Tabal i Dolçaina de la Societat Musical de Alboraya, siendo un evento al que pueden acudir todos los públicos.
La horchata, como siempre, se servirá bien fría y acompañada de fartons para todos los vecinos y visitantes que acudan ese día a Alboraya, donde se espera que se repartan más de 1.000 litros de horchata y más de 5.000 fartons Polo.
Y es que en las Fiestas de Alboraya no puede faltar algo tan valenciano como la horchata y los fartons. La gastronomía lleva consigo el adn de la Huerta y son los protagonistas indiscutibles de todos los eventos de Alboraya.
Como en años anteriores, además de los viandantes, bicis, autobuses, coches y furgonetas, bajaran las ventanillas para recibir un vaso de horchata con fartons de manos de la corporación municipal.
El conseller de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad repasa con El Mundo las líneas que marcarán su etapa
BIEL ALIÑO
De jefe de gabinete del presidente de la Generalitat a conseller de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad. De la sombra a la luz pública. El paso que ha dado Arcadi Españano le deslumbra de momento. Bromea con el juego que da su apellido en los titulares periodísticos y con uno de los primeros cambios en su despacho: la colocación en un sofá del mapa concesional del transporte público en la Comunidad Valenciana. Sabe que los mapas serán sus grandes aliados.¿Cómo definiría el estado de las infraestructuras valencianas?Mejorable. Las infraestructuras están suficientemente bien pero tienen que readaptarse a las necesidades de la Comunidad Valenciana de los próximos años.¿Y hay dinero para eso?No hay todo el dinero que sería necesario. Por eso en esta legislatura tenemos que ser más eficientes en el gasto público en infraestructuras, pues creo que ahí hay margen, y buscar recursos de la Unión Europea. De hecho, tengo intención de ir a Bruselas lo más pronto posible, porque es donde puede haber fondos que subsanen la falta de recursos que tenemos. Todo el mundo sabe cuál es la situación financiera que de la Generalitat.Sobre la captación de fondos europeos, siempre se ha intentado armonizar pero da la sensación de que luego cada conseller va a tener que hacer la guerra por su cuenta. ¿Es solo una impresión?La intención del presidente en esta legislatura es reforzar toda la estructura en Bruselas desde esa óptica, no desde la diplomática. En Bruselas nos dicen que tienen mucho dinero pero que quieren proyectos buenos para financiar. Ahí es donde hay margen, en muchos casos por desconocimiento de que existen esos fondos y en otro caso por falta de agilidad de la Administración para llegar a las convocatorias.¿Asume como propio todo lo hecho por la anterior consellera o revisará algún tema?Lo asumo como no puede ser de otra forma y porque se ha hecho una tarea muy importante en esta Conselleria.Pero si a María José Salvador se le criticó fue por haber dejado en segundo plano las infraestructuras y la obra pública.Cada cual tiene su forma de hacer las cosas y ella sacó esta Conselleria de un estado de shock. La ha estabilizado y ha avanzado en muchas cosas. Ahora estamos en una fase diferente. Ahora es el momento de insistir en los tres ejes que debe tener la Conselleria. Uno es diálogo permanente, porque la política territorial es relacionarte con los alcaldes, los puertos, las asociaciones de vecinos… En segundo lugar, tenemos que tener claro la sostenibilidad como un eje transversal de toda la Conselleria, por el impacto que tienen las obras públicas, los puertos y toda la actividad de movilidad y urbanismo. Ahí tenemos que esforzarnos. En tercer lugar, la creación de empleo y el crecimiento económico.Una de sus primeras declaraciones ha sido de apoyo al puerto de Valencia, pero hay quienes cuestionan precisamente la sostenibilidad de su ampliación. ¿No duda de que es sostenible y de nulo impacto ambiental?Es evidente que cualquier actividad económica tiene un impacto ambiental. El puerto, con la cantidad de camiones que entran en él, con el impacto que tiene en la costa, en el barrio de Nazaret… debe conjugar su actuación con toda la sociedad, el ayuntamiento y también con los vecinos. Es legítimo hablar de qué modelo de puerto queremos porque el modelo del puerto influirá en el modelo de ciudad. No pueden ir separados. Una de las cosas que dije en la visita al puerto era que yo defendía su existencia porque a mí no me gustan las historias de buenos y malos. Esto no es que el puerto que esté en contra de los vecinos. Hay que convivir porque el puerto es patrimonio de todos. El puerto no tiene que morir de éxito y tiene unas necesidades de crecimiento que tienen que ir acompasadas medioambientalmente y con diálogo con los vecinos. Fórmulas va a haber.¿Qué opina de la queja de Alicante sobre la infrainversión en obra pública por parte del Consell en esta provincia? Durante mucho tiempo la provincia de Alicante no ha estado tratada conforme a sus necesidades por parte de la Generalitat y seguramente también por parte del Gobierno de España. Creo que en estos últimos años se ha ido recuperando. Es verdad que hay que continuar para mantener un equilibrio territorial, lo que suele decir el presidente de coser. Alicante tiene que tener las infraestructuras que necesita, recuperándose de unos años en que ha estado olvidada. Hay que avanzar en la medida de nuestras posibilidades con una distribución de las inversiones de manera equilibrada en el territorio en función de las necesidades desde un punto de vista objetivo.Una de las últimas polémicas de la anterior legislatura fue la regulación de la actividad de los vehículos de alquiler con conductor (VTC), que acabó con Uber dejando Valencia. ¿Se legisló en caliente?El servicio del taxi es un servicio público y como todos tiene que modernizarse y lo está haciendo. Una de las prioridades es continuar ayudando al sector del taxi para que se modernice. El paradigma del transporte en la ciudad está cambiando a gran velocidad, con diferentes formas de moverse. Hay que alcanzar siempre un equilibrio. Es verdad que se ha hecho una regulación que ha tenido una consecuencia, que es que Uber ha dejado de operar aquí y creo que hay que continuar dialogando con todo el mundo y buscar el punto de equilibrio. Hay que buscar un equilibrio entre un sector tradicional como es el del taxi, que está haciendo un esfuerzo por modernizarse, y un sector totalmente novedoso.¿Esa regulación ha generado un desequilibrio?Creo que hay que continuar avanzando y hablando con todo el mundo.O sea, que no se ha alcanzado todavía ese punto de equilibrio.No es una buena noticia que una empresa deje Valencia. Ni Uber ni ninguna. Es verdad que es una decisión empresarial, legítima, con una regulación que se ha aprobado y que hay que cumplir. Pero hay que continuar dialogando con todos, con el servicio público primero, que son los taxistas, y luego con el resto para ir alcanzando un equilibrio.¿Se expedientará a Cabify? En la práctica, se salta la obligación de contratar con 15 minutos de antelación.No es una cuestión opinable por parte de un responsable político si se tiene que sancionar o no. Serán los funcionarios los que decidan si se está incumpliendo la ley.
¿Valencia es un ejemplo de movilidad?Ha avanzado muchísimo. Es verdad que siempre que se avanza y hay algo nuevo, y con la velocidad a la que se producen los cambios, hay un gap entre la adaptación de la propia ciudad a los cambios y la regulación de la Administración. Se ha hecho un buen trabajo.¿Valencia ha avanzado de manera equilibrada?Ha avanzado de manera muy ambiciosa. Yo soy ciclista y me parece estupendo lo de los carriles bici. Es verdad que hay que ir acompasando los cambios. La gente entiende más los cambios de una forma acompasada en el tiempo que de una forma radical.¿Aquí se ha hecho de manera radical?Creo que se ha avanzado muy deprisa. A mí me parece que lo importante es avanzar y a toro pasado es muy fácil opinar, pero se ha hecho un trabajo importante desde el Ayuntamiento en materia de movilidad.En materia urbanística, el plan de protección de la costa valenciana (Pativel) ha dado lugar a numerosos recursos judiciales. ¿Le preocupan?Sí, uno de los objetivos que me planteo para estos años es bajar la conflictividad tanto judicial como de otro tipo. Mantener el diálogo.El que fuera uno de los responsables del urbanismo con el PP, Esteban González Pons, se definió como el conseller «sandía», verde por fuera y rojo por dentro. ¿Tiene usted en la cabeza qué modelo de desarrollo quiere?Ahora hay que buscar la cooperación entre administraciones y recuperar el área metropolitana, independientemente del color político de los ayuntamientos.A esa movilidad ayuda sin duda el metro, aunque la realidad es que sus frecuencias no son nada competitivas.Enlaza con el concepto de área metropolitana. FGV es la principal empresa de la Generalitat por número de trabajadores, fundamental para la movilidad de muchísimos valencianos y hay que darle un nuevo impulso tanto en frecuentas como en nuevas opciones, como por ejemplo el metro nocturno. Ahí tenemos que unificar criterios desde el punto de vista metropolitano. No quiero que FGV vaya por libre sin tener una buena relación con Renfe y los ayuntamientos. Lo que no puede ser es la disparidad que hay de tarifas, de billetes y de frecuencias. Hemos crecido de tal forma que nos ha faltado unir todo eso. Al ciudadano le tiene que dar igual si está operando Metrovalencia, un autobús o Renfe Cercanías.Todos los consellers y conselleras lo han verbalizado pero ha sido imposible. ¿Por qué?Es verdad que hay problemas técnicos y cada empresa es un mundo. Sin embargo, llega un punto que no tiene sentido. Hay mucha complejidad y me consta que se están haciendo esfuerzos por parte de la Autoridad de Transporte Metropolitano. Se ha avanzado pero queda lo más importante, que es lo que pretendo abordar esta legislatura.Pero al final la Autoridad no se creó por un concepto de filosofía, sino para poder acceder a subvenciones.Efectivamente, pero sienta las bases del futuro porque estoy convencido de que todos los alcaldes están en la misma línea. Me gustaría que esta legislatura acabara con un concepto racional de la movilidad en Valencia y su área metropolitana. Esto puede ser un ejemplo de cómo hay que romper la dinámica del victimismo en infraestructuras. Lo que quiero decir es que muchas administraciones siempre echan la culpa a otra administración. Puede ser objetivo que haya una situación de agravio, pero es más evidente que eso no lleva a ninguna parte. El discurso victimista está muy bien pero a lo mejor se está utilizando demasiado para ocultar la capacidad de gestión. El corredor mediterráneo lleva años de retraso, pero hay que reivindicarlo con argumentos. Es más útil eso que estar con un agravio comparativo que no sabes a quién le echas la culpa de todo. Creo más en la colaboración que en la confrontación, sobre todo en materia de infraestructuras.La dificultad de Pedro Sánchez para formar gobierno, ¿podría retrasar la liberalización de la AP-7?Por lo que me dicen, no. Los accesos es otro cantar porque hay que estudiarlos, licitarlos… Dentro de poco se avanzará.¿Podrá ser 100% gratuita?Lo tiene que decir el Ministerio de Fomento. Es una reivindicación histórica. Veremos, porque también está el debate de los accesos, que se están pidiendo cada 30 metros. El Ministerio tendrá que ver desde el punto de vista racional.¿Augura una buena convivencia con la Conselleria de Emergencia Climática?Debe ser buena no por la estabilidad del Gobierno sino por los ciudadanos. Hay distintas sensibilidades pero si alguna cosa hemos demostrado es que siempre hemos llegado al final a un consenso entre todos. Algunos sectores empresariales alertaron contra la ‘podemización’ del Consell. ¿Tienen motivos para alarmarse?No creo que haya motivos para alarmarse. Hay motivos para la tranquilidad. Tenemos un Gobierno estable que va a aprobar los presupuestos porque tenemos mayoría y con distintas sensibilidades, pero avanzamos en una línea común. Todo el mundo debe estar tranquilo porque este Gobierno va a continuar siendo ambicioso pero también moderado y dialogante.Cuando supo que sería conseller, ¿respiró aliviado porque no le tocaba vivienda?El presidente me tiene acostumbrado a las misiones difíciles. Urbanismo, FGV, transporte… también son complejas. La distribución de competencias me parece razonable y creo que Rubén Martínez Dalmau hará un buen trabajo.¿Se autodescarta para suceder a Ximo Puig?Absolutamente, personal y políticamente. No me veo en un escenario así.¿Qué lección se lleva como jefe de gabinete?Lo que más he aprendido al lado del presidente y en ese puesto es a ser asertivo, dialogante y siempre amable con todos
El Ayuntamiento de Valencia ha procedido a abrir las playas de la Malvarrosa y la Devesa, desde la Gola de Pujol hasta la Gola del Perellonet, tras los buenos resultados obtenidos en los últimos análisis realizados en el agua.
Fuentes municipales informaron de que no hay constancia de problemas en las depuradoras de El Saler y Pinedo, y que la posible causa de la llegada de estas bacterias podría ser el aumento del caudal de agua de riego, que podría haber arrastrado aguas con estas bacterias de la zona de Sedaví-Alfafar que desembocan directamente en la gola de Pujol.
Desde el consistorio aseguran que los resultados obtenidos hoy son «muy buenos» y han justificado la decisión de cerrar al baño las playas «si las pruebas no muestran escrupulosamente los niveles óptimos de calidad».
A mediados de junio, los Ayuntamientos de Valencia y Alboraya restringieron el baño un día en las playas de la Malvarrosa, Cabanyal y Patacona debido al hallazgo de bacterias coliformes en un análisis del agua realizado por la Conselleria de Medio Ambiente.
Asimismo, a finales de junio las playas de la Patacona y Port Saplaya Nord de Alboraya (Valencia) se cerraron dos días al baño, al haber detectado niveles elevados de parámetros microbiológicos. EFE
Desde la Confederación de Taxistas Autónomos de la Comunidad Valenciana manifiestan su descontento con la composición del Consejo
Ha sido publicada la Resolución por la que se nombran los nuevos vocales del Consejo del Taxi de la Comunidad Valenciana:
Por el sector del Taxi: • Unión de Asociaciones de Taxis de la Comunidad Valenciana (Gremial). • Confederación de Taxistas Autónomos de la Comunidad Valenciana. • Asociación Empresarial de Autotaxis de la Comunidad Valenciana (Empresarial). Como organización sindical, la Unión Sindical Obrera (U.S.O). Un representante de asociaciones de Consumidores y usuarios (AVACU), un representante de personas con discapacidad (CERMI) y un representante de cada Provincia de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP).
“Por muchas veces que se repita que es un órgano consultivo, desde la Confederación queremos manifestar nuestro descontento con la composición del Consejo del Taxi por varios motivos”: 1- La Asociación Empresarial representa los intereses de unos pocos “floteros” de Valencia y las licencias que gestionan y hay asociaciones con mayor representación en muchos puntos de la Comunidad Valenciana.
2- En la Comunidad Valenciana hay más de un 90 % de taxistas titulares de una sola licencia de Taxi, y sin embargo en el Consejo del Taxi, de tres asociaciones que pueden entrar, dos de ellas representan al sector del Taxi empresarial de Valencia (un 66 % del Consejo) y solo la presencia del sindicato U.S.O que forma parte del Consejo como organización sindical, equilibra este dislate (menos mal que tenemos un gobierno progresista, porque viendo las decisiones que se toman nadie lo diría).
3- La Confederación a día de hoy representa más del doble de taxistas que la Unión y la Empresarial juntos, y solo tiene un representante en el Consejo, creemos que el sistema para decidir la representación es muy deficiente y se aprobó (en tiempos de Isabel Bonig) con la intención de mantener la hegemonía perdida por la Asociación Gremial en las mesas de representación a favor del modelo empresarial, y nadie comprueba si lo que se dice es cierto.
Es un compromiso de Ximo Puig, expresado posteriormente en la Ley del Taxi de la Comunidad Valenciana que los órganos de representación tengan implantación real, incluso en su Artículo 6 Punto 5 dice que la Consellería debe confeccionar una base de datos (que no se ha realizado), para que los titulares de Licencia de Taxi faciliten la información sobre la asociación que les representa.
Creemos que la decisión de mantener los mismos miembros del Consejo del Taxi es un error grave de la Consellería de Transportes, ya que vemos tres posibles motivos de esta decisión, la distorsión existente entre la realidad y la información que llega a la Consellería, un intento de contentar a estos empresarios que llevan decenas de escraches al Presidente de la Generalitat, o lo que es peor, la poca importancia que se le da a la mesa de representación del sector.
valencia. El sector del taxi de Valencia organiza una recogida de alimentos para donar a la Casa Caridad. A partir de las 12 horas de hoy se podrá hacer entrega de productos no perecederos para poder atender las necesidades de esta entidad benéfica. Apuntan que también es urgente conseguir productos de higiene tanto para niños como para adultos. Entre otros objetos se requieren pañales, toallitas húmedas, gel, crema hidratante, colonia o papel higiénico.
Las playas de la Patacona y Port Saplaya Nord de Alboraya siguen cerradas al baño este sábado después de la prohibición decretada por el Ayuntamiento de Alboraya tras la orden del Servicio de Planificación y Recursos Hidráulicos y Calidad de las Aguas de la Generalitat que detectó niveles elevados de parámetros microbiológicos.
Así lo han confirmado fuentes municipales, después del cierre de este viernes al detectarse que los análisis realizados en día anterior superaban los límites legales. También el Ayuntamiento de Alboraya lo ha confirmado en su cuenta de Twitter, donde ha confirmado que hoy sábado permanecerán cerradas.
Estaba previsto hacer un nuevo análisis en la tarde del viernes para determinar si continúan cerradas al baño o se levanta la prohibición pero de momento no se ha informado de cambio en la situción.
Niveles.Los parámetros salieron más elevados de la cuenta, pero menos, dicen desde el Consistorio, que hace quince días.Enterococos.Una concentración muy elevada de enterococos puede provocar infecciones en las vías urinarias, endocarditis, heridas infectadas o abscesos abdominales.Valencia.En la capital los análisis dieron valores adecuados y las playas no cerraron.
La historia se repite, con apenas quince días de diferencia y por segunda vez en la temporada de baño. La Generalitat decidió este viernes por la tarde cerrar las playas de Patacona y Port Saplaya Norte en Alboraya al detectar en los análisis del jueves «niveles elevados de parámetros microbiológicos» que miden la concentración de dos tipos distintos de bacterias fecales. Los que superaban los niveles eran enterococos intestinales. Desde el Consistorio explicaron que los estudios dieron «valores superiores a los permitidos, menos que los que se registraron hace dos semanas», según la concejala Ana Bru. Hace quince días tuvieron que cerrarse al baño la Patacona y las dos playas del norte de Valencia, la de la Malvarrosa y la del Cabanyal, por encontrarse bacterias fecales en el agua. Estas dos, por cierto, no cerraron durante el viernes: los análisis arrojaron resultados aptos para su uso.
El pasado día 14 ya se especuló con que el vertido que provocó el cierre había de venir, por la dinámica de las corrientes, del norte de la capital. Se llegó a apuntar a Alboraya dado que el emisario de Vera no echa al mar aguas residuales sino pluviales. La concejalía de Ciclo Integral del Agua insiste en que la concentración de E. coli no fue provocada por un problema en el alcantarillado de Valencia. Lo mismo, por cierto, dicen desde Alboraya.
«Saben que vas a tragar lo indecible, éramos precarios con un trabajo semiesclavo, y además había una falta total de atención a nuestras demandas», denuncian los conductores de VTC despedidos
Los trabajadores, la mayoría provenientes del paro y mayores de 50 años, fueron despedidos tras denunciar la situación ante la Inspección de Trabajo
«Quien reclame algo lo despedimos, que la bolsa del INEM está llena de gente de más de 50 años con necesidad de trabajar», respondía la operadora de Cabify a las demandas de los conductores, según una demanda
Algunos de los conductores despedidos por una operadora de Cabify en Valencia, en primera fila de izquierda a derecha, Javier Martínez, Víctor Martínez y Carlos Salcedo, detrás de éste, J. MARÍA MARTÍNEZ
Javier Martínez, 56 años, estaba en el paro cuando le llegó una oferta para trabajar de conductor para una operadora de Cabify en Valencia. «Nos hicieron firmar un contrato de 40 horas que nunca se ha cumplido, siempre nos indicaban verbalmente las horas a realizar. En teoría, eran 12 horas, con dos de descanso pero nunca podía ser al comienzo o al final de la jornada, no tenías tiempo de descansar esas dos horas», segura a eldiario.es. «Hemos llegado a trabajar seis días seguidos a la semana, 72 horas», denuncia el trabajador despedido. A su lado, Víctor Martínez, de 56 años también, recuerda que, en principio, «son horarios fijos pero nos los cambiaron muchas veces».
Víctor cerró una panadería y rellenó un formulario en Internet para trabajar en Cabify. Acudió a una sede en la calle de la Reina de Valencia para firmar el contrato. «Yo cuando relleno eso pensaba que trabajaba para Cabify, pero era Costa Fleming», una empresa operadora de VTC subcontratada. Empezó a trabajar el pasado octubre. «Cuando te habituabas a un horario, te lo cambiaban», cuenta Martínez, quien añade: «hubo una época en que acabando la madrugada del domingo a las siete de la mañana, empezabas a las cuatro de la tarde de ese mismo día y acababas a las diez. Y, a veces, el lunes siguiente volvías a trabajar a las cinco de la mañana». En ocasiones, recuerdan, se quedaban adormilados en los semáforos.
J., otro conductor de 61 años despedido, ha vuelto a trabajar intermitentemente para otra empresa de transporte de vehículo con conductor y por eso prefiere no revelar su identidad. «Es que estas empresas funcionan así, no quieren tenerte más de equis tiempo», sostiene. En un principio J. trabajó seis días a la semana más dos de descanso pero «luego pasamos a un día de descanso, los horarios cambiaron varias veces», asegura.
La demanda por despido contra la empresa Costa Fleming del conductor Carlos Salcedo, de 60 años, explica que hasta enero del 2019 trabajaba «60 horas semanales en seis días seguidos de trabajo» y que el 12 de febrero la operadora de Cabify «cambió unilateralmente los horarios incrementándolos a 72 horas en seis días ininterrumpidos de lunes a sábado, todo lo cual fue comunicado a la empresa en aras de buscar una solución para evitar los referidos abusos». Cuando les impusieron trabajar 72 horas a la semana denunciaron la situación ante la Inspección de Trabajo y cinco días después fueron despedidos «al no haber superado el periodo de prueba».
El conductor Javier Martínez asegura que les cambiaban el horario «a su antojo y sin previo aviso y además nos avisaban de un día para el otro». «No podías mantener una vida familiar digna o normal», coinciden todos los despedidos consultados por este diario. Algunos trabajadores «han tenido que ir al psicólogo por la tensión y el estrés», afirma Martínez quien también cree que «ha habido muchos despidos que no se han denunciado por falta de conocimiento de la posibilidad de actuar de otra manera».
Carlos Salcedo, el conductor con excelentes puntuaciones de los usuarios en la aplicación de Cabify, aseguró en la vista del juicio por su despido en el Juzgado de lo Social número 10 de Valencia que llegó a trabajar 16 horas seguidas. La letrada que representaba a Costa Fleming, la operadora de Cabify, sostuvo que la aplicación impedía conectarse más de diez horas. Sin embargo, varios de los conductores, antes de ser despedidos, fotografiaron los registros horarios que les proporcionaba la aplicación de Cabify y que detalla la duración de cada servicio así como la facturación correspondiente.
Fotografías de la aplicación de Cabify de uno de los conductores correspondiente al 22 de diciembre del 2018
Las fotografías que hizo de sus horarios Javier Martínez muestran, por ejemplo, que el pasado sábado 23 de diciembre, en plenas navidades, comenzó a trabajar a las 00.07 y acabó a las 06.17. A las 18.55 de ese mismo sábado comienza de nuevo hasta las 06.24 del domingo. A las 15.55 del mismo día se reincorpora de nuevo a conducir hasta las 21.55. «Lo que procuraba siempre nuestra empresa es tener las 24 horas del día cubiertas y para ello la mayoría teníamos un horario establecido pero lo variaban cuando les convenía», dice Javier Martínez.
Los trabajadores despedidos, todos con el mismo perfil (antiguos parados o precarios, mayores de 50 años, con familia y desesperados por obtener ingresos) quedaron asombrados desde el principio con el funcionamiento un tanto distópico de las operadoras de Cabify. «Todo era vía whatsapp», explica J. «No conoces a nadie y el coche estaba siempre geolocalizado», añade Víctor Martínez. El grupo de trabajadores planteó sus quejas por las condiciones laborales a la operadora de Cabify que, según la demanda de Salcedo, les respondió: «quien reclame algo lo despedimos, que la bolsa del INEM está llena de gente de más de 50 años con necesidad de trabajar».
La situación se volvió insostenible, cuentan los conductores. «Todo esto ha creado un clima de miedo en la plantilla al existir amenazas de despido por parte de la empresa hacia los conductores que reclaman algo», indica la demanda del conductor que finalmente alcanzó un pacto de conformidad por el que la empresa Costa Fleming reconoció que el despido es improcedente, aunque la abogada de la mercantil negó que fuera una represalia. Las condiciones que denunció Salcedo, asegura su escrito de demanda, forman parte del «proceder habitual y normal aplicado por la empleadora a la totalidad de la plantilla».
La operadora de VTC no contaba con una sede fija en la ciudad: «las reuniones las hacíamos en cualquier lugar, no teníamos despacho u oficina de la empresa que nos permitiera reunirnos», cuenta Javier Martínez, quien destaca que la empresa nunca respondió a sus demandas por escrito, «todo era a través del teléfono y cuando querían contestarte algo». En ciertas épocas debían entregar la recaudación en efectivo en aparcamientos públicos o «en una habitación sin identificación ni mesa donde entregabas el dinero y te daban un recibito de papel». «Antes de la habitación íbamos al parking del McDonald’s de la ronda norte, en la avenida Hermanos Machado», añade Martínez.
Cabify ofrece al usuario, entre otros aspectos, conductores mínimamente uniformados y agua. Víctor Martínez explica que «debes molestarte en ir a por el agua, te tienes que desconectar de la aplicación y eso cuenta como tiempo de descanso». Las dos horas de descanso, dicen los conductores, las usaban para limpiar y mantener los coches. En algunos casos tuvieron problemas, en el contexto del enfrentamiento entre el taxi y las operadoras de VTC, y sufrían ataques en los vehículos. A J., en un lavadero, le rajaron «las cuatro ruedas» y la empresa «me descontó el dinero de la nómina», denuncia visiblemente molesto. La operadora de Cabify tampoco les pagó, según denuncian, una suerte de comisiones pactadas (cuando la facturación era superior a los 3.300 euros en un principio y luego a partir de 3.700, obtenían un 35% de la recaudación).
La magistrada del Juzgado de lo Social número 12 de Valencia condenó a Costa Fleming Sociedad Cooperativa de Madrid a readmitir a uno de los trabajadores aunque no así a Cabify, que figuraba como codemandada, al no haber una relación directa con el trabajador. En el siguiente juicio, el conductor Carlos Salcedo alcanzó un pacto de conformidad. El letrado de Salcedo, del despacho Legem Abogados, sostuvo en la vista del juicio que las operadoras subcontratadas y Cabify constituyen un «grupo patológico» -es decir, que todas las mercantiles forman parte de un mismo entramado- ya que los controladores de los conductores eran los mismos y todos usaban la aplicación y la marca de Cabify.
El resto de demandas por despido, una decena, se resolverán en las próximas semanas. Algunos de los conductores ni siquiera han tenido derecho a paro. Es el caso de Víctor Martínez, que asegura haber firmado una baja voluntaria al creer que iban a cambiar de subcontrata. «Nos dijeron que era un formulismo y ahora no puedo cobrar el paro», apostilla Martínez. Su compañero Javier defiende que la operadora se ha aprovechado de la delicada situación de los conductores: «siempre buscan perfiles de mayores de 50 años, sabiendo la dificultad que tenemos la mayoría de obtener un trabajo».
Este diario ha intentado obtener la versión de Cabify pero la empresa ha preferido no hacer declaraciones. Fuentes conocedoras de su funcionamiento sostienen que «quien contrata a los trabajadores y toma las decisiones son los proveedores» y aseguran que Cabify, que dobló su facturación en 2018, tiene «sensibilidad con las condiciones de los trabajadores y por avanzar en mejorarlas». Así, las mismas fuentes recuerdan el pacto alcanzado con el sindicato UGT. Las operadoras de Cabify «saben que vas a tragar lo indecible», critica Javier Martínez.
Mientras Cabify se adapta a la nueva regulación en Valencia, los trabajadores despedidos sobreviven como pueden para mantener a sus familias. J. ha estado en paro, menos 21 días que trabajó en Uber. Javier Martínez ha hecho algún trabajo suelto de camarero y Víctor Martínez no ha podido trabajar desde entonces. Carlos Salcedo sigue en el paro. Al finalizar la entrevista con este diario, observan un grupo de turistas que espera en el barrio valenciano de Russafa un vehículo con conductor y se marchan a la Ciudad de la Justicia cargados con sus carpetas de demandas y pruebas.
«Éramos precarios con un trabajo semiesclavo», dice Javier Martínez al despedirse.
«Si te encuentras un smartphone y te lo quedas es delito. Acude a cualquier comisaría para documentar su localización e identificar al dueño. Le darás una alegría y te evitarás un disgusto.»
Con este mensaje corto y claro, el Cuerpo Nacional de Policía avisa en las redes sociales de un hecho prácticamente desconocido por los ciudadanos.PUBLICIDAD
¿Pero, cuál es el motivo? El blog ‘Somos policías’ lo aclara:
Según el Código Penal: Serán castigados con la pena de multa de tres a seis meses los que, con ánimo de lucro, se apropiaren de cosa perdida o de dueño desconocido, siempre que en ambos casos el valor de lo apropiado exceda de 400 euros. Si se tratara de cosas de valor artístico, histórico, cultural o científico, la pena será de prisión de seis meses a dos años.
El Código Civil establace lo siguiente: «El que encontrare una cosa mueble, que no sea tesoro, debe restituirla a su anterior poseedor. Si éste no fuere conocido, deberá consignarla inmediatamente en poder del Alcalde del pueblo donde se hubiese verificado el hallazgo.»
«Pasados dos años, a contar desde el día de la segunda publicación, sin haberse presentado el dueño, se adjudicará la cosa encontrada o su valor al que la hubiese hallado.»
Lo correcto, por tanto, será entregar el teléfono a la Policía o en las oficinas municipales para que se localice al propietario.
El nuevo Espai Sanitari Campanar-Ernest Lluch empieza a ser ya una realidad. La consellera de Sanidad, Ana Barceló, visitó este martes las instalaciones del remodelación servicio de Urgencias recayente a la calle Joaquín Ballester y ha anunciado que el próximo jueves entrará ya en servicio para dar cobertura a cerca de 200.000 vecinos del entorno.PUBLICIDAD
El recinto cuenta con una superficie de 650 metros cuadrados repartidos en dos plantas y estará atendido por 22 facultativos, 27 enfermeros, dos técnicos especialistas en radiodiagnóstico, seis celadores, siete auxiliares de enfermería y siete administrativos. Estos profesionales serán los encargados de atender las cerca de 47.000 urgencias que se registran al año en esta zona.
Paralelamente, según informó la consellera, se están terminando las obras de desamiantado del edificio de rehabilitación, que acabarán en julio, y en los próximos meses empezarán las del pabellón central y el de enfermería, Estos inmuebles se derribarán para poder construir las nuevas instalaciones, mientras que el antiguo edificio de investigación se rehabilitará para albergar el futuro servicio de emergencias sanitarias.
En esta línea, a finales de 2019 -al menos, durante el último trimestre- arrancarán las obras del centro de salud y especialidades, «el de mayor dimensión de toda la Comunitat, con más de 20 especialidades, resonancias magnéticas, TAC, rayos, etc. El 80% de las consultas podrán ser atendidas aquí sin necesidad de desplazarse al nuevo hospital», resumió.
Con todo ello «empieza la ordenación de los espacios, que estamos pendiente de presentarlo al Ayuntamiento de Valencia para que apruebe toda la ordenación», indicó Barceló, quien cree que «vamos a poder culminar todo este espacio, esperemos, esta legislatura».DAMIÁN TORRES
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