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Así lo recoge el artículo 54 de la nueva normativa que está ahora en exposición pública y entrará en vigor a finales de febrero

La nueva ordenanza del taxi que ahora está en fase de alegaciones contempla cambios sustanciales en la actual normativa vigente. Además de prohibir que los taxistas lleven pantalón corto o ropa deportiva, así como plantear la realización de un exámen psicotécnico y una prueba de inglés básico, la nueva norma establece que el taxímetro no podrá bajarse hasta que el usuario no se haya subido al taxi y haya dicho la dirección a la que desea ir.

Y esa premisa debe cumplirse aunque se trate de un servicio concertado, incluyendo a las emisoras que se encargan de avisar a los vehículos para que acudan a una dirección concreta. La normativa, que ha sido consensuada con el sector del taxi, también contempla la eliminación de los asalariados para los titulares de licencia, salvo en el caso de enfermedad grave o alguna lesión, y por un plazo máximo de 24 meses.

Unos jóvenes cogen un taxi en la calle Reyes Católicos

Esta norma entrará en vigor a finales de febrero, cuando se apruebe definitivamente por el Pleno y se hayan resuelto las alegaciones presentadas.

Multas a 224 taxis
Durante el último año, la Policía Local ha multado a 224 taxistas, la mayoría por incumplimientos leves de las ordenanzas. Una buena parte de las infracciones sancionadas se deben a incumplimientos que afectan directamente a los ciudadanos como son extender recibos o facturas no oficiales y/o sin los datos esenciales, cobrar tarifas superiores a las vigentes o suplementos no autorizados a los usuarios.

Otros incumplimientos, la mayoría con carácter leve, han sido porque el taxímetro no estaba debidamente precintado, por no portar la documentación completa exigida, por no tener en un lugar visible para el usuario las tarifas vigentes o por haber cometido alguna infracción de tráfico.

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