Los profesionales ayudarán a los agentes a localizar a los conductores de la plataformaEn los próximos días habrá nuevas reuniones para acordar más medidas

La presión de la Generalitat contra las plataformas emergentes de alquiler de vehículos con conductor como Cabify o para compartir coche con otros usuarios como Uber no se ceñirá exclusivamente a un cambio legislativo. Los taxistas prestarán un apoyo adicional en las calles a la reforma de la Ley de Movilidad de la Comunidad Valenciana que permitirá inmovilizar los vehículos que no dispongan de la licencia correspondiente. El portavoz de la Federación Sindical del Taxi, Fernando del Molino, explicó ayer a este periódico que profesionales del sector mantendrán reuniones con la Policía Local y con la Guardia Civil para ofrecerles ayuda a la hora de identificar a los conductores de este tipo de plataformas. «Queremos reforzar los mecanismos de control que se deben habilitar tras el cambio legislativo que ha anunciado ya el Consell porque es difícil que los agentes sepan cómo actuar y, sobre todo, cómo identificar si un coche está incumpliendo la normativa y transportando clientes sin autorización», manifestó.

La última reunión del sector con la Conselleria de Infraestructuras y Transportes se produjo este mismo lunes en la que los responsables de la Generalitat trasladaron su intención de modificar la norma para exigir autorizaciones para transportar a clientes. Estas medidas servirán principalmente para Uber, la plataforma que ha desencadenado mayor polémica a su paso por Barcelona y Madrid y que, en principio, no se ajusta ni tan siquiera a la legislación actual. El caso de Cabify es diferente, explicó Del Molino, ya que en este caso el servicio estaría amparado por licencias y autorizaciones. «Es un caso diferente. Bordea la legalidad porque utilizan una medida legal como el coche con conductor pero existen dudas», apuntó.

Con todo, la modificación de la Ley de Movilidad que permitirá inmovilizar los coches de Uber (en línea con la que se está redactando en Barcelona) no será inmediata puesto que debe cumplir un trámite hasta su aprobación definitiva. Sin embargo, los taxistas esperan que pueda servir para frenar la expansión de un modelo de negocio que, a su juicio, supone un agravio comparativo, ya que los conductores cobran por el servicio pero no disponen de las garantías que la administración exige al sector del taxi para poder operar.

Las reuniones del sector del taxi con la administración continuarán en los próximos días para concretar nuevas medidas

Publicado por el Mundo.