La presión de los taxistas expulsa a Uber del patrocinio de eventos en Barcelona

La plataforma Instagramers Barcelona rompe un acuerdo con la ‘app’ para evitar “amenazas”

STEFANIA GOZZER Barcelona 

Protesta de taxistas en agosto contra el intrusismo. / ALBERT GARCÍA

La plataforma Instagramers Barcelona renunció este lunes al patrocinio de Uber —la aplicación para contratar servicios de transporte en vehículos entre particulares— después de recibir “amenazas” y “presiones” de la Asociación Profesional Élite Taxi, según denunció en su cuenta de Instagram. Los 300 instagramers congregados en el Palauet Casades para fotografiar sus instalaciones y compartirlas en la red social estaban invitados a trasladarse hasta allí usando la aplicación Uber, que ofrecía un saldo de 15 euros por trayecto a cada uno para que contratara a sus conductores. Los organizadores desistieron del acuerdo después de recibir un correo de la Élite “con un tono amenazante”, informó la fundadora del grupo, Marta Alonso.

Este es el noveno evento del que Élite ha conseguido excluir a la app, afirmó la propia asociación. Critica que Uber siga operativa en Barcelona pese a que la Generalitat le abriera un expediente sancionador y le pidiera que cesara su actividad el pasado junio porque sus conductores no cuentan con licencia ni pagan impuestos por los servicios que ofrecen. “No vamos contra los organizadores, sino contra Uber. Mientras continúe siendo una empresa ilegal, perseguiremos cualquier evento en el que participe”, aseguró Alberto Álvarez, fundador de Élite. “La única amenaza que hacemos es la de llamar a los Mossos d’Esquadra”, añadió.

“Lamentamos que en la supuesta capital del móvil, la innovación y las smartcities nos encontremos con colectivos que emplean la amenaza como herramienta”, se podía leer este lunes en la cuenta de Instagramers Barcelona. Alonso explicó que, pese a que los Mossos ofrecieron un dispositivo de seguridad, decidió no contar con Uber porque el resto de patrocinadores no quería verse envuelto en la polémica. Después de contactar con los taxistas e invitarlos a comprobar que la app no participaría, la plataforma decidió continuar con el evento.

La Fundación Iniciador, en cambio, no tuvo tanta suerte el pasado 24 de julio, cuando canceló su Start Up Weekend. “El primer hotel se asustó. Los taxistas dijeron que tirarían piedras a los asistentes porque Uber estaba entre los colaboradores”, aseguró un portavoz. El segundo se negó a acoger el evento una hora antes de su inicio para “no poner en riesgo a sus clientes”. Élite aseguró que nunca ha hecho daño en sus protestas, “solo ruido

Publicado por el Pais.