Fernando del Molino, presidente de la Confederación de Autónomos del Taxi de la Comunitat, reclamó ayer un mayor control de las licencias de este transporte público por parte de la Generalitat. El dirigente sindical estimó que sobran alrededor de 800 licencias para ajustar la oferta con la demanda, para achacar parte de este problema a la falta de voluntad de la Administración en las inspecciones de estos vehículos. Citó como ejemplo la polémica surgida hace semanas con las licencias en manos de jubilados, que no se dan de alta como autónomos y por lo tanto vulneran la legislación.

Del Molino dijo que entre un 5% y un 7% del parque móvil está en manos de personas que han sobrepasado ya la edad de jubilación. Por este motivo se dedican a alquilar el coche y la licencia, cuando la norma indica que «deben contratar asalariados y cotizar como autónomos».

Cada dos años se revisan los visados concedidos por la Conselleria de Infraestructuras, por lo que «sería sencillo contrastar que todas las revisiones aceptadas cumplen con la norma».

Publicado por las Provincias.es.