El taxi reclama el fin de Uber bajo la amenaza de un paro indefinido

PORMIGUEL TOMÁS

Un nuevo grupo gremial desvinculado de los sindicatos logra dejar otra vez Barcelona sin chóferesEl ayuntamiento, cuyo alcalde no sabía que ayer había huelga, “combatirá la competencia desleal”

CARLOS MÁRQUEZ DANIEL
BARCELONA

DANNY CAMINAL

Un momento de la ruidosa manifestación que La Elite convocó ayer por las calles del centro de Barcelona para denunciar las aplicaciones móvil como Uber

No solo la política. También algunos gremios empiezan a experimentar una cierta renovación en su engranaje. Es lo que le está pasando al taxi, un sector pasional, incontrolable a veces. Un colectivo que ayer volvió a dejar la luz verde en casa para levantar la voz contra aplicaciones móvil que, a su modo de ver, son ilegales porque ofrecen conductores que no pagan impuestos, no tienen licencia y no aseguran a sus viajeros. La novedad, y ahí está lo del cambio desde dentro, es que la movilización la lideró un grupo gremial de reciente creación en el taxi metropolitano. Se trata de La Elite, una asociación sin cargos ni sede social que se ha convertido en la voz del conductor indignado. Ayer logró que Barcelona se quedara una vez más sin taxis, y amenazó con que si el Gobierno no se da prisa en cortar el grifo a empresas como Uber, impulsarán un paro indefinido.

Si algo se le puede reprochar al taxi es su nula empatía hacia sus propios compañeros en según qué situaciones, con piquetes que ejecutan su tarea de manera radical. En anteriores movilizaciones, incluso en algunas que se organizaron de manera espontánea, algunos compañeros la emprendieron con taxistas que circulaban por ahí sin tener ni idea de qué iba la cosa. La costumbre es arrancarles el módulo, la pieza del techo, que cuesta más de 500 euros. Un dineral para alguien que ha visto cómo la facturación le bajaba el 30% en estos tiempos aciagos.

Fue el temor, además de la indignación ante aplicaciones de móvil que se meten en su negocio, lo que provocó que el aeropuerto, la estación de Sants y las terminales de autobuses y cruceros se quedaran sin taxis. Los empresarios del sector, que tienen el 10% de las 10.500 licencias activas, dejaron los coches en el garaje. Y los autónomos, el grueso del colectivo, optó por dedicar la jornada a asuntos propios, o a participar en la protesta convocada en la plaza de Catalunya.

 

GESTIONAR EL ÉXITO / Fueron más de mil los taxistas que recorrieron el centro de Barcelona camino de la Delegación del Gobierno, donde se entregó un documento en el que se exige premura en la eliminación de aplicaciones que consideran «competencia desleal». La convocatoria de ayer presentaba una interesante novedad respecto del paro del 11 de junio al que se unió buena parte de Europa. Entonces fueron los sindicatos mayoritarios los que se pusieron tras la pancarta. También lo hizo La Elite, con una marcha superior a la oficial. De aquel éxito brotó la movilización de ayer, pero haría bien este grupo de conductores en medir sus acciones, puesto que puede acabar enfadando al ciudadano. A primera hora colapsaron la Ronda de Dalt con una marcha lenta que sentó mal.

Puede que estén aplicando lo que podría denominarse efecto Can Vies. Hay quien defiende que el alcalde se doblegó ante los okupas de Sants temeroso de que la violencia le comiera terreno electoral. Quizá los taxistas hayan llegado a la conclusión de que si hacen mucho ruido, les harán caso. De ahí que flirteen con la idea de la huelga indefinida. No tienen el apoyo, sin embargo, de los sindicatos que forman la Mesa Técnica del Taxi, la que negocia con la Administración: Sindicato del Taxi de Catalunya, Taxi Companys, Asociación Empresarial del Taxi y Coordinadora Metropolitana del Taxi de Barcelona. Estos consideran que el Gobierno cumple con su compromiso de «desmantelar las apps ilegales». Razón por la que no creen «oportuno volver a parar 24 horas».

Xavier Trias, que ayer desconocía que hubiera huelga del taxi en Barcelona, al ser preguntado por la prensa delegó la respuesta municipal en su primer teniente de alcalde. Joaquim Forn avanzó que el gobierno municipal «combatirá cualquier competencia desleal de un sector que pasa por una crisis importante»

.El Periodico

Publicado por Infotaxi