El Grao se prepara para recibir a 15.000 jóvenes en otro macrofestival

Montaje de las instalaciones del Marenostrum Music Festival, ayer, en el Grao. :: irene marsillaLa organización traslada a Pinedo la acampada prevista en el barrio tras la presión vecinal y la avalancha de solicitudes

LOLA SORIANO

valencia. Los vecinos del Grao ya tienen fijado en el calendario que este fin de semana toca de nuevo macrofestival de música, concentración de cerca de 15.000 jóvenes y botellón con permiso, algo que no les agrada por el ruido y por los restos de suciedad que generan en muchas ocasiones los asistentes a estos eventos fuera del recinto.

DATOS

Reivindicaciones vecinales

Ruido: No entienden cómo dan permisos si una ordenanza prohibe hacer ruido desde las 22 horas.

Botellón: Aseguran que es un efecto llamada para el botellón.

Suciedad: Se quejan de la basura.

Organizadores

Seguridad: Habrá 60 personas, 2 hospitales de campaña, 4 ambulancias, 3 médicos y 4 ATS.

Bebida: No permitirán que los participantes entren o salgan del recinto con recipientes.

En abril el solar de la antigua estación del Grao ya acogió la concentración universitaria rebautizada como ‘Live Spring Valencia’ y en junio en la pedanía de la Punta se organizó el festival ‘Paellas fest’. «Ahora de nuevo volvemos a tener un festival de música en el Marítimo y en Navidades la feria. Los vecinos estamos cansados de que siempre nos traigan eventos de música y bebida que nos complican la convivencia», indica Jesús Vicente, presidente de la asociación de vecinos Grao-Port.

La organización del Marenostrum Music Festival confirmó ayer que ya son más de 10.000 los asistentes confirmados, cifra que irá en aumento hasta el inicio del viernes, con la recogida de pulseras y la fiesta de bienvenida, y el sábado y domingo, con la actuación de dj’s de prestigio.

El festival retirará la bebida a los que quieran salir del recinto para que no se genere basura en el exterior

Javier Montava, gerente de la empresa organizadora, aseguró que el evento estará muy controlado «y se ha hecho una inversión importante en seguridad para evitar molestias a los vecinos». Destaca que el horario que hemos fijado es «de 12 de la mañana a 12 de la noche, para respetar el derecho al descanso de los residentes». Además, se controlará en tiempo real el aforo con la información de las pulseras que llevarán los asistentes y habrá una zona denominada ‘bolsa de estancamiento’ en el interior, para que las colas no se formen en la calle.

«No se permite el acceso de bebida al interior y los jóvenes que deseen salir temporalmente deberán dejar los vasos dentro». No permitirán que nadie salga con cubatas, para evitar suciedad en las calles.

Estas explicaciones no son suficientes para los vecinos y recuerdan que la «ordenanza de contaminación acústica establece que no se puede generar ruido a partir de las 22 horas, y si van a estar hasta la medianoche, estamos en las mismas. Los residentes nos merecemos tener descanso el fin de semana. No entendemos cómo dan los permisos si no se respeta esta ordenanza y no se pueden acoger al supuesto de ser una fiesta popular, es un negocio privado», según Vicente.

La entidad vecinal ha dirigido escritos, junto con los hosteleros de la playa, a Gobernación y al ayuntamiento. «El consistorio se escuda en que los permisos los da la Generalitat, pero la ordenanza es municipal y el recinto está cerca de un colegio y un centro sanitario. Ninguna de las dos administraciones nos contesta», indican.

También añaden que eventos de este tipo «son un efecto llamada para hacer botellón en nuestro barrio».

Aunque en principio este festival preveía incluir en el Grao una zona de acampada, se ha decidido trasladarla al camping Coll Vert de Pinedo. «Creíamos que habría una demanda de 150 personas, pero son 540 los que quieren acampar y era mejor llevarlos a un camping. Pondremos autobuses cada media hora y sólo habrá una distancia de siete minutos», indicó Montava.

Los vecinos, nada más conocer la intención de crear una zona de acampada en un solar mostraron su disconformidad y al parecer la presión ha servido para que se reconsidere.

En cuanto a la seguridad prevista, habrá un equipo de 60 personas; dos hospitales de campaña; cuatro ambulancias; dos médicos y 4 técnicos sanitarios. Además, la Policía Local desplegará vigilancia en el exterior con 150 agentes, medio centenar en cada uno de los tres turnos, más la Policía Autonómica

Publicado por Las Provincias.es