Las torres cilindricas se consideraban mas conveniente para resistir los nuevos cambios con el uso de la artilleria, asi como la sustitución de la piedra tallada por un muro de tapia lisa que facilitaba la la defensa.
En 1441 comienzan las obras y el 6 de marzo del año siguiente de 1442, con el objeto de activar las obras se acordó que la asignación de mil florines anuales que se habia otorgado se elevase al doble. El 22 de agosto del mismo año de 1442 se hacia público mediante “crida” o pregón por las calles de la ciudad que, en tanto se  efectuasen las obras de construcción del portal de Quart, nadie pudiese entrar cal en la ciudad, como no fuera con destino a estas obras.
En el centro de la estructura, se encuentra la puerta que en su parte superior tenia  al Ángel Custodio de la ciudad, pero después fue sustituido por el escudo del  Reino de Valencia. A ambos lados del escudo del Reino los escudos de la ciudad, que son los que se conservan en la actualidad.
En 1449 se colocaron las puertas de madera de entrada a la ciudad.  Estas puertas miden cuatro metros de altura.
Al ser una torre de defensa, tiene pocos elementos decorativos, practicamente reducidos a una moldura que recorre la planta baja de las torres y que acaba en el talud inclinado. Cubre la  puerta una terraza con merlones  defensivos que no tiene funciones de camino de ronda, sólo de defensa.
En el centro de las torres, encima del arco de la puerta aparece un  balcón o hueco octogonal por el cual podía atacarse al enemigo que se acercaba a la puerta y  facilitaba la vigilancia del paso. Por una  guia corria el rastrillo que cerraba la entrada de manera efectiva.
Siguiendo el diseño trazado por el “mestre Francesc Valdomar” autor de excelentes obras en la Catedral y otros edificios notables de la época, se realizó la parte de la cantería, trabajandose sin interrupción, y avanzando las obras de tal manera que en 29 de abril de 1444 se comienza a trazar el portal, festejándose ello con un obsequio de pan, vino y cerezas, a “mestre Valdomar” y los demás trabajadores, a todos los cuales se les daría una comida extraordinaria -según el “Manual de Consells” consistió en pan, seis espaldas de carnero al horno, fruta y vino blanco y tinto- en 23 de junio del citado año 1444, con motivo de comenzar “a paredar les pedres” que circundaban la base de las dos grandes torres.
Al maestro Francesc Baldomar, le sucede Jaime Pérez, el cual trabajó algún tiempo, encargandose despues de la continuación de las obras el famoso Pere Compte “molt sabut en l’art de la pedra”, que tan excelentes obras realizaría en Valencia, siendo la mas destacada la construcciòn del esplendido edificio de  La Lonja. A Compte le sucedería en las obras Pere Bonfill.
El  acceso a las Torres se efectua por una  empinada escalera de construcción reciente que accede al primer piso a traves de una  puerta de arco apuntado. Esta puerta se situa en el lateral de la torre derecha (según se mira hacia el interior de la ciudad).  Se cierra por una reja de hierro.
Otra puerta, esta ya situada a nivel de calle se encuentra en el lateral de la torre izquierda. Y una  tercera puerta se situa a nivel de calle en la parte posterior de la torre izquierda. Esta puerta la cierra una bellisima reja de hierro con el  escudo de la ciudad.
Ademas de estas puertas, las torres tienen a la altura del primer piso una   puerta en cada lateral de la torre y que comunicaba con el paseo de ronda de las murallas. Puertas hoy cerradas ya que como hemos mencionado las murallas han desaparecido de la faz de la ciudad.
Uno de los aspectos mas singulares de esta obra es que la planta esta dispuesta ligeramente en oblicuo, para adaptarse al trazado del camino de Quart que no era perpendicular a la muralla,  sino que se abría en disposición diagonal