POR MIGUEL

CHINA-
Durante un control rutinario, un policía chino requirió la documentación de un taxista. El conductor, que no tenía los papeles en regla, decidió emprender la huida para no ser sancionado. Con lo que no contaba el infractor es que el agente le dejaría escapar así como así y, al ver que se marchaba, se enganchó al techo del vehículo, lugar en el que permaneció durante más de un kilómetro, hasta que el taxista ilegal hizo un giro brusco y metió su coche por una zona abrupta, lo que provocó la caída del agente. Por suerte, el agente no sufrió daños de consideración y el delincuente fue detenido poco después