UN EXTAXISTA CUENTA SU EXPERIENCIA EN ‘CABIFY'”En el taxi había días que yo tenía que poner dinero. Aquí gano mucho más”

Alberto G. Luna

La semana pasada el sector del taxi convocó una huelga para protestar contra las aplicaciones como Uber, que ponen en contacto a particulares para la realización de trayectos en vehículos privados sin licencia, llevándose un dinero por ello.

La Asociación Gremial de Auto Taxi y la Federación Profesional del Taxi criticaban que estas aplicaciones “van en contra de lo que establece la legislación española y ponen en grave riesgo a los usuarios al carecer de las autorizaciones y los seguros correspondientes, así como de los requisitos que establece la propia ley para prestar un servicio de transporte de viajeros”.

Los convocantes cifraron en un 100% el seguimiento en el arranque del paro. Y lo cierto es que desde las seis de la mañana de aquel día encontrar un taxi en la capital se convirtió en una auténtica misión imposible. Sin embargo, no todos los profesionales del sector se han mostrado del todo de acuerdo con esta mayoría.

Teknautas ha hablado con un extaxista que ha cambiado este sector por Cabify, otra aplicación en este caso española y completamente legal que facilita a sus clientes un servicio de coches con licencias, y lo primero que ha asegurado es que “el cambio entre un trabajo y otro es abismal”.

“Es el mejor cambio que he hecho en mi vida. En el taxi hay mucha competencia y malas prácticas. Cuando podían te la jugaban los compañeros. Por ejemplo, si estabas en una parada oficial siempre aparecía alguien que cargaba delante de ti o detrás”.

Nuestro taxista habla con nosotros afablemente al volante de un Audi A6 nuevo (del que por cierto nos ha abierto hasta la puerta). Viste de traje y lleva un smartphone pegado al salpicadero cortesía de Cabify con tarjeta de empresa, que es desde donde recibe las llamadas. Sin embargo, si le hablas de su época en Radio Taxi las cosas cambian.

Radio Taxi es una estafa. Siempre te tocan las carreras cortas. Las largas pasan a los de siempre porque están amañadas”Radio Taxi es una estafa. Siempre te tocan las carreras cortas. Las largas pasan a los de siempre porque están amañadas”.

“En una ocasión me llamaron para recoger a unos clientes en las afueras de Madrid, pero inmediatamente me volvieron a llamar para anular el trabajo. Como sospeché, decidí acudir de todas formas y allí estaban, esperando a que viniera el taxi. En Cabify no sucede eso. Todos recibimos más o menos el mismo volumen de llamadas y lo digo yo que llevo solo unas semanas”.

Barajas, un problema del que nadie quiere saber nada

El trato al cliente es otra de las asignaturas pendientes de gran parte de este sector. Y más en el aeropuerto de Barajas.

La tarifa fija al aeropuerto de 30 euros, acordada por la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital, entró en vigor el pasado mes de enero después de que los taxistas cambiaran los taxímetros y los sistemas técnicos necesarios para aplicar los nuevos precios.

El trayecto al aeropuerto tiene una tarifa ahora de 30 euros para los viajes entre Barajas y la almendra central de la ciudad (el interior de la M-30) en ambos sentidos, y además se cobra un precio mínimo de 20 euros para las carreras que tengan como origen el aeropuerto y destino zonas fuera de la M-30.

En Cabify puedo trabajar ocho horas diarias o diez. Como yo quiera. En el taxi he llegado a trabajar 20 horas al día, durmiendo en la parada del aeropuerto o la estación de tren”No tienes por qué poner mala cara a un cliente porque viva cerca. Yo he visto cómo muchos compañeros no han querido llevar a pasajeros porque iban a barrios cercanos como el de Hortaleza. El problema es que nos ponen a todos en el mismo saco y realmente no es así”.

Las horas de trabajo es otra de las diferencias que más ha notado. “En Cabify puedo trabajar ocho horas diarias o diez. Como yo quiera. En el taxi he llegado a trabajar 20 horas al día, durmiendo en la parada del aeropuerto o la estación de tren”.

Por último, uno de los problemas que se encontraba cuando trabajaba como taxista era el de la tarificación y la desconfianza de los clientes. “Lo que gane un taxista con cada trayecto depende de lo listo que sea o lo espabilado que esté el cliente. Esto lo sabe todo el mundo por eso a mi a veces se me ha subido un cliente y ha puesto en duda mi honestidad como trabajador. En una ocasión un cliente me dijo nada más subirse que mucho cuidado que su hermano era taxista y se conocía todo Madrid. Yo le tuve que responder que no se preocupara, que le llevaría lo más recto posible claro”.

“Yo siempre digo lo mismo. No somos todos iguales. Por suerte en aplicaciones como Cabify se ofrecen servicios en los que se paga un fijo de un trayecto a otro. Esto es bueno incluso para el conductor porque no vives agobiado por si el cliente está sospechando”.

Si creen que, como todas las historias buenas, esta tiene sus peros, están equivocados. Preguntado sobre cuánto gana en comparación con el taxi respondió: “En el taxi había días que yo tenía que poner dinero. Aquí gano mucho más”

Publicado por el confidencial.