Nuevo escenario en la batalla de Uber con la justicia. Tras las prohibiciones de sus uso en varios países como Alemania y España, ahora es Bruselas quien da un paso más y amenaza con confiscar los coches de los conductores de la aplicación si siguen desarrollando este servicio.

Un tribunal del país ha determinado que el servicio que ofrecen estos conductores es el mismo que el de los taxis y, por lo tanto, deben regirse por las mismas normas, algo que no hacen.

Uber, por su parte, asegura que no es más que una plataforma que une a personas que buscan viajar y otras que ofrecen viajes que no son una empresa de transporte. Además, ha declarado que apoyará a sus conductores durante el proceso judicial. Pero el tribunal piensa que el hecho de que el usuario de la aplicación tenga que pagar una cuantía hace que el servicio sea el de un taxi.

“Los conductores de Uber se arriesgan a perder su coche si siguen realizando estos viajes”, asegura el abogado de uno de los conductores al que le fue confiscado su coche el año pasado.

La guerra de las autoridades contra Uber no parece que vaya a llegar pronto al final, y es que en los últimos meses países como Portugal, España, Francia, China y Holanda han prohibido a la empresa desarrollar sus servicios en sus fronteras.