Es una de las doce puertas de la antigua muralla de Valencia. Se cree que su nombre proviene, o bien de su situación en el noroeste de la antigua Valencia, que era la salida natural que llevaba a Los Serranos, o bien por asociación con el nombre de la familia principal que vivía cerca de las torres. Los responsables de la ciudad adjudicaron su construcción a Pere Balaguer, el cual se inspiró en otras construcciones similares, principalmente de Cataluña, como la Puerta Real del Monasterio de Poblet, de claro corte arquitectónico genovés. Las obras comenzaron el 6 de abril de 1392 y finalizaron en marzo de 1398.

Durante mucho tiempo fueron usadas como defensa contra asedios y ataques, aunque generalmente se usaban para ceremonias y entradas oficiales de reyes y embajadores, ya que siempre ha sido considerada la principal entrada a la ciudad. Después del incendio de 1586, fueron usadas también como prisión, y durante la Guerra Civil Española se realizaron adaptaciones para que actuara como depósito de las obras retiradas del Museo del Prado. Actualmente las Torres de Serranos se siguen utilizando para ciertas ceremonias oficiales, siendo la principal de ellas ‘La Cridà’ de las Fallas.