VALENCIA

Los taxistas del aeropuerto pretenden impedir 600 viajes cada día de la huelga

La convocatoria divide al sector y dos asociaciones defienden que se gana en transparencia con los

Mañana a las siete de la mañana comenzará una de las protestas laborales más duras que ha vivido el aeropuerto de Manises. Los taxistas que trabajan habitualmente en la parada de la terminal aérea han decidido paralizar cualquier servicio de salida para tratar de este modo de modificar la tarifa plana aprobada por la Generalitat en los viajes que tengan como destino Valencia, con una segunda zona de 23 euros a partir del bulevar Serrería hasta la playa.

«Nadie podrá cargar», indicó Jose María, representante de la asociación de taxistas del aeropuerto, quien consideró que impedirán entre 600 y 700 servicios diarios, con jornadas donde se puede llegar al millar de servicios. Los conductores han convocado los paros desde las siete de la mañana hasta la una de la madrugada. “»odo el horario de los vuelos», precisó la misma persona, en una protesta que se prolongará hasta el viernes.

Los partidarios de la protesta consideran que pierden dinero con la tarifa plana de 20 euros en el recorrido hasta Valencia, además de criticar también el mínimo que ha aprobado la Conselleria de Infraestructuras de 12 euros para cualquier viaje. Pero ponen el acento también en lo que consideran un agravio respecto a otros destinos.

«A un cliente que viva en la avenida del Cid le cobraremos 20 euros, mientras que a otro que vaya a Santa Bárbara le saldrá la carrera por 17 euros». La protesta no impedirá la llegada de taxis a la terminal, precisan los convocantes.

El cierre de la parada ha sido apoyado por el sindicato USO, la Federación Sindical del Taxi y la Asociación de Taxis de la Comunidad Valenciana, al esgrimir que los conductores pierden dinero tanto en el servicio mínimo como en la tarifa plana. En los dos primeros casos plantearon una subida a la conselleria, desestimada en el decreto final de tarifas de 2014. Fuentes de la conselleria indicaron que «las tarifas han pasado todos los trámites y se plantea para evitar el fraude y ganar transparencia».

Pero también ha recibido rechazos de entidades muy representativas. La presidenta de la Asociación Empresarial del Taxi, Sonia Viúdez, comentó que una de las ventajas de la tarifa plana es que se pueden cerrar acuerdos con agencias de viajes, al conocer el cliente con exactitud el coste del servicio.

«El conductor sale ganando y el cliente también; soy partidaria incluso de bajar las tarifas y de aumentar la transparencia en todo lo que podamos». Alertó del peligro que supondrá la huelga si es mayoritaria al dirigir a los viajeros a la estación del metro que llega hasta la misma terminal.

La línea 5 al aeropuerto desde el mismo centro de la ciudad. Un portavoz de Ferrocarrils comentó que no se ha previsto un aumento de la frecuencia de paso, que ahora es de un tren cada siete minutos. Viúdez dijo por último que el servicio mínimo de 12 euros es también muy beneficioso, dado que supera lo que el año pasado resultaba de sumar el suplemento de espera con la bajada de bandera.

El presidente de Unión Gremial, Santiago Fraile, dijo por su parte que el precio mínimo es inferior al que pidieron, aunque rechazó la protesta y confió en que se permita a los taxistas que quieran trabajar cargar clientes en la terminal. «No podemos permitirnos perder usuarios», por lo que en general se mostró favorable a la contención de tarifas. Sobre la protesta, añadió por último que «habrá que valorar el resultado».

Noticia publicada en Las Provincias.es