Nace el espacio NO + PRECARIEDAD, un espacio unitario de denuncia, lucha y movilización contra las distintas situaciones precarias que afectan a todas las edades, sectores y esferas de nuestra vida.

El próximo 10 de febrero se cumplirán seis años desde el día en el que el Gobierno del PP aprobó su reforma laboral, una reforma que ha normalizado la pérdida de derechos laborales y ha precarizado las condiciones de vida de la mayoría social de nuestro país.

Pero la precariedad no es sólo laboral sino que se ha convertido en un nuevo modelo de vida impuesto. A través de la precariedad nos impiden el acceso a una vivienda, a una sanidad, a una educación digna y a unos servicios públicos de calidad, nos privan de la cultura, del deporte y el ocio, y atentan contra el medio ambiente y nuestro patrimonio natural. La precariedad afecta a todas las esferas de nuestra vida.

Por ello, para protestar ante la imposición de un modelo en el saqueo de unos pocos es la precariedad para la mayoría, personas, colectivos y organizaciones de todo el Estado hemos creado el espacio unitario NO + PRECARIEDAD. El próximo 10 de febrero saldremos a las calles en una primera movilización unitaria y diversa al mismo tiempo, en todos los territorios.

Queremos denunciar que la supuesta recuperación económica está provocando, por el contrario, un retroceso evidente de conquistas sociales y derechos para buena parte de la ciudadanía de nuestro país. La crisis no sólo no se ha solucionado, sino que ha dado paso a la normalización de un modelo laboral que permite contratos en condiciones abusivas, con salarios de miseria y que están creando nuevas formas de desigualdad y vida precaria.

Somos las personas que sufrimos a diario quienes alzamos la voz: las mujeres que enfrentan la precariedad en lo personal y en lo profesional; las personas con convenios precarios, las que sufrimos los impagos de nuestros salarios; la gente trabajadora a la que le impiden tener un trabajo digno; las trabajadoras de los servicios públicos que sufrimos externalizaciones; las y los jóvenes que encadenan despidos encubiertos en periodo de prueba; las hijas e hijos que viven peor que la generación de sus madres y padres; las personas mayores cobrando una pensión de miseria; las paradas y parados; las desahuciadas y desahuciados, a quienes roban sus viviendas, quienes no podemos pagar la luz ni la calefacción; las autónomas y falsas autónomas; las que perdieron las becas, las ayudas a la dependencia, las que esperan en las listas y salas del hospital; las personas con diversidad funcional, silenciadas y precarias; las que migramos por no tener oportunidades en nuestro país; las que dedicamos muchas horas a los cuidados sin que se reconozcan nuestros derechos; la gente de la cultura, artistas de lo precario, y quienes no tienen acceso a ella.

Somos las personas que están hartas de vivir precarizadas, sin haber elegido esta forma de vida. Nos hemos organizado para decir basta a esta situación y plantar cara a quienes quieren condenarnos a una existencia precaria. El 10 de febrero, saldremos a las calles y plazas de nuestro país.