MARIMAR JIMENEZ

MADRID

Juan Ignacio García, responsable de Cabify España.

Isabel etxamendi

Las empresas que basan su negocio en compartir bienes y servicios empiezan a tomar impulso. No solo a nivel internacional –donde hay iniciativas como Uber (que acaba de ser prohibida en España y Holanda) y Airbnb, que son ya muy populares– sino también en España, donde actualmente hay unas 400 compañías vinculadas a la economía colaborativa. Para defender su modelo de negocio frente a la Administración y a otros sectores tradicionales, y convencer a los usuarios de su seguridad y eficacia, un grupo de empresas -entre las que no está Uber- ha creado en España la primera asociación de empresas vinculadas a la economía colaborativa.

Se llama Sharing España, arranca hoy, y está formada inicialmente por 26 empresas de perfiles y modelos de negocio diversos. Estas compañías son: Airbnb, AlterKeys, Avancar, Blablacar, Bluemove, Cabify, ChicFy, Comunitae, Eatwith, Etece, Eurasmus, Gigoing, MangoPay, MyFixpert, Only Apartments, PopPlaces, Rentalia, Respiro, Sharing Academy, Sherpandipity, Social Car, Suop, TicketBis, Traity, Trip4Real y WeSmartPark.

Como explicó recientemente en este periódico José Luis Zimmermann, director general de la Asociación Española de la Economía Digital (Adigital), dentro de la cual nace Sharing España, todas estas empresas comparten un mismo denominador: “Usando la tecnología disponible (especialmente móvil), ponen en contacto a personas que disponen de activos ociosos o infrautilizados con personas que necesitan hacer uso de ellos”. Los activos pueden ser coches (Blablacar, Cabify), viviendas (Airbnb, HomeAway), tiempo (Taskrabitt o Etecé) o dinero (Kickstarter), entre otros. “Normalmente, ese servicio tiene un precio pero existe igualmente la posibilidad de intercambio y trueque y la plataforma cobra normalmente una comisión”, añadió.

Una de las prioridades que se marca la asociación es analizar e impulsar estudios que permitan conocer el impacto real de este sector en la economía y sociedad española, pues pese a la falta de cifras locales, “sabemos que la economía colaborativa es un sector que está creciendo a un fuerte ritmo en España. De hecho, nuestro país es uno de los mercados europeos donde están apareciendo más iniciativas empresariales relacionadas con este ámbito económico, pues muchas start-ups que inician su actividad están basando sus negocios en este tipo de modelos”, dice Zimmermann.

Desde Sharing España aseguran que en estos momentos es “absolutamente necesario ser proactivos en explicar que las actividades que abarca la economía colaborativa son una oportunidad de desarrollo económico y una transición a un modelo de crecimiento más sostenible que permite una mayor participación de los ciudadanos”. Según un informe de la consultora PricewaterhouseCoopers, las principales actividades de la economía colaborativa representarán 335.000 millones de dólares en 2025.

Los promotores de la nueva asociación española aseguran que para ellos “es una prioridad generar un diálogo intersectorial con todos los actores interesados, mostrar cómo las personas pueden producir y microemprender, así como explicar que nuevos consumidores más informados pueden disponer también de una oferta basada en el acceso eficiente y no en la adquisición de determinados bienes que en ocasiones son infrautilizados

Publicado por Cinco Días.