Dos asociaciones piden que se cobre a los usuarios sólo a partir de la recogida cuando sea un servicio telefónico para abaratar los viajes

P. MORENO

valencia. Congelación de tarifas. Esa es la consigna de tres de las principales asociaciones de taxistas consultadas por este periódico de cara a lo que han propuesto a la Conselleria de Infraestructuras el próximo año. Las entidades ya han hecho llegar sus iniciativas de cara a los requisitos que debe regir este servicio público en 2015.

La presidenta de la asociación empresarial, Sonia Viúdez, indicó ayer que están dispuestos a asumir el incremento del IPC del transporte, siempre algo más elevado que el normal. Lo mismo ocurre con el presidente de la asociación Unión Gremial, Santiago Fraile, y el presidente de la Federación Sindical del Taxi, Fernando del Molino.

La unanimidad parece dominante en todo el sector, consciente de la fuerte competencia que les amenaza debido al intrusismo y la competencia desleal. Una congelación de tarifas parece la respuesta adecuada para captar más clientes y hacer del taxi un medio de transporte competitivo.

La solicitud es unánime a la hora de pedir paneles que informen del coste de los trayectos habituales

Otra de las iniciativas en las que están de acuerdo todos se refiere a nuevos instrumentos de transparencia. Se trata de informar a los usuarios en todo momento del coste del trayecto, para huir de cualquier asomo de fraude.

Los tres coinciden a la hora de pedir paneles informativos cerca de las paradas donde se informe de las tarifas aproximadas en los trayectos más habituales. Es un instrumento de seguridad sobre todo para los turistas, un sector cada vez más decisivo en Valencia.

El ayuntamiento acordó con una de las asociaciones colocar paneles informativos de este tipo en las paradas del centro, para después extender la iniciativa a otros lugares turísticos de la ciudad. Han pasado meses desde el primer compromiso del gobierno municipal y todavía no se sabe nada de su instalación.

Al margen de las tarifas, otra de las novedades este año de cara al próximo ejercicio es la petición por parte de Unión Gremial y la Asociación Empresarial para que el cobro a los usuarios empiece siempre en el momento de la recogida, aunque el servicio se haya pedido por teléfono.

Se trata de otra medida beneficiosa para los usuarios y que persigue un aumento de la demanda y, nuevamente, una mayor transparencia y eliminación de cualquier opción de fraude al pasajero. Está por ver si esto es aceptado por la Conselleria de Infraestructuras, que debe reunir a los representantes del sector.

La previsión es que siga el tope horario de 16 horas, el caballo de batalla entre los autónomos y los empresarios. Del Molino se mostró contrario por su parte al mantenimiento de la tarifa plan fijada entre el aeropuerto y Valencia, de 20 y 23 euros. La segunda se cobra si el vehículo tiene como destino una calle más al este del bulevar Serrería.

En el caso de Fraile y Viúdez, abogaron por no tocar esta tarifa, dado que a su juicio contribuye a eliminar fraude. El pasado año se modificó al alza la zona A debido a la supresión de la B, aunque el próximo ejercicio no se espera ningún incremento de tarifas.

Del Molino destacó una de las iniciativas de la Federación, consistente en que todos los suplementos del viaje se carguen antes en el taxímetro. Recordó que el módulo va apagado cuando se establece la tarifa plana del aeropuerto a Valencia, por lo que dijo que de esta manera se aportaría una mayor transparencia hacia los pasajeros.

En su opinión, la calidad de la flota de 3.000 vehículos es buena y dijo a modo de resumen que el problema no son las tarifas, sino los usuarios, es decir, conseguir que vean de nuevo el taxi como un medio de transporte público económico

Publicado por Las Provincias.