“Estamos bajo mínimos, realizando pocos servicios”. Son las palabras de José Antonio Olivares, portavoz del gremio de taxistas de la capital oscense. Achaca esta situación a la actual coyuntura económica y en especial, al problema del paro. “Antes la gente utilizaba más el taxi, pero ahora se recurre a los familiares o amigos para realizar los transportes”, comenta. Esperan, de este modo, que cuando esta situación termine puedan contar con el mismo volumen de pasajeros que antes de la crisis. 

El nuevo trazado de la ciudad a causa de la puesta en marca del Plan de Movilidad les han influido, asegura, “al igual que al resto de conductores”, en la medida en la que ahora tienen que elegir nuevas rutas a la hora de realizar un recorrido determinado. 

Si bien cuentan con permiso para circular por la zona peatonal siempre que lleven consigo a un cliente, la presencia de las obras en los Cosos les está obligando a tomar rutas alternativas. La normativa en las zonas estanciales les permite circular tan solo para brindar servicio a aquellas personas con movilidad reducida. “También se nos permite conducir para recoger o dejar a un viajero que lleve consigo una carga de un volumen considerable, como maletas o compras, un aspecto que no todo el mundo conoce”, apunta Olivares. 

Una vez realizan el servicio, recuerda el portavoz, no pueden regresar a la parada –cuentan con dos en plena zona peatonal- “en vacío” (esto es, sin pasajeros), por lo que deben buscar un recorrido alternativo. En ese caso, comenta el taxista “no supone un coste adicional para los viajeros, ya que el gasto de estas vueltas lo asumimos nosotros”. “A la gente le interesa saber que podemos entrar en las zonas peatonales”, añade José Antonio Olivares. 

De hacerlo fuera de la normativa, comenta, están expuestos también a sanciones económicas, “como cualquier otro conductor”. “Si uno de nosotros, por ejemplo, quiere ir de la plaza de toros a la estación de tren, no puede entrar por la plaza de Santo Domingo hacia calle Perena, sino que tiene que tomar la avenida de Ramón y Cajal y de allí, la avenida de los Danzantes, ya que de otra forma queda registrado por las cámaras de vigilancia”, relata. El portavoz del gremio asegura, sin embargo, que según tiene entendido, ninguno de sus compañeros ha sido multado por este motivo hasta el momento. 

Como señala, la opción de poder transitar por la zona peatonal está pensada “para la comodidad del usuario, no para la nuestra”. Anima también a los usuarios a que utilicen más este servicio, especialmente a la gente mayor, recordando que, a determinados pasajeros, les puede resultar más económico que utilizar sus propios vehículos. Recuerda además que cuentan con un nuevo número de atención, el 974 59 59 59, que corresponde también a una nueva centralita atendida por personal de la asociación Bolskan de Huesca para personas con discapacidad.

 

FUENTE: heraldo.es

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