El TTIP sigue quemando etapas en el Parlamento Europeo.

ISDS, cuando el árbitro es juez y parte

El comité de comercio del Parlamento Europeo ha votado a favor de un proyecto de informe que permite que el Tratado Transat­lán­tico de Comercio e Inversiones siga quemando etapas hasta su aprobación. La votación en el pleno del Parlamento sobre la resolución aprobada hoy tendrá lugar el 10 de junio en Estrasburgo.

Más de dos millones de ciudadanos de la UE han firmado en contra de este acuerdo de comercio mediante la fórmula de la Iniciativa Ciudadana Europea. Pese a ello, la mayoría de miembros del Parlamento, entre ellos los populares y los socialistas europeos, han sacado adelanteuna enmienda al texto negociada ayer a última hora entre el Partido Popular europeo y los socialistas en la Eurocámara.

La bancada socialdemócrata recibió duras criticas en las redes sociales por su apoyo a este mecanismo de arbitraje, ya que iba ser una de sus “líneas rojas” en las negociaciones del TTIP. “Como respuesta, intentan ‘justificar’ su voto a través de Twitter diciendo que “han defendido un informe en contra del ISDS”. Una mentira descarada” ha denunciado en un comunicado la Campaña No al TTIP.

El texto presentado por el diputado socialista Bernd Lange ha sustituido una frase que rechazaba claramente la puesta en marcha del ISDS y ha apoyado, en cambio, la enmienda CAM50A, que incluye las nuevas propuestas presentadas por la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, que abren la puerta al polémico mecanismo ISDS, de solución de controversias inversor-Estado.

El jefe ejecutivo de la campaña War on Want, John Hillary, cree que los parlamentarios que han votado sí al texto presentado hoy “han dado la espalda a sus propios electores, eligiendo en su lugar a los lobbistas de las multinacionales de Bruselas”. La diputada de Podemos, Lola Sánchez, también ha criticado el “giro” de los socialistas europeos, que se han alineado con los populares y liberales.

El  ISDS es un mecanismo de arbitraje presente en los tratados bilaterales de inversión (TBI) y en muchos tratados de libre comercio (TLC) que permite a los inversores extranjeros denunciar a un Estado ante un tribunal de arbitraje privado cuando sientan que algunos de sus “derechos” han sido vulnerados, por ejemplo, por el cambio de una legislación que afecte a sus beneficios presentes o futuros.

El ISDS fue sacado aparte de las negociaciones del TTIP en enero de 2014. Una consulta de la Comisión Europea, que recibió más de 150.000 respuestas, mostró que el 97% de la población está en contra del mecanismo resucitado hoy