¿Juego sucio de Uber? La ‘startup’, acusada de colapsar los taxis de la competencia

PORMIGUEL TOMÁS

Desde que apareció no ha dejado de dar que hablar. La aplicación Uber, quemantiene en pie de guerra a los taxistas de varios países (entre ellos España) por una posible competencia desleal, ahora se ha buscado otro poderoso enemigo. Se trata de Lyft (su rival directo en Estados Unidos), otra aplicación cuyos coches son famosos por su característico bigote rosa y que lucha por el creciente sector de pasajeros que buscan un automóvil con chófer y que quieren disfrutar de más servicios de los que ofrece un taxi tradicional.

Según la startup del bigote, desde el pasado mes de octubre los empleados de Uber se han encargado de solicitar 5.560 trayectos desde Lyft para cancelarlos poco antes de que llegase el coche, con el consiguiente perjuicio económico de los taxistas de Lyft, que no solo estarían gastando dinero en gasolina, sino que, además, estarían perdiendo tiempo para buscar nuevos clientes.

Para la directora de comunicación de Lyft, Erin Simpson, la estrategia incurre en una clara competencia desleal y un juego sucio; además, considera “lamentable que Uber haya empleado estas tácticas, que suponen una pérdida de tiempo para los conductores y para el siguiente usuario que esté esperando un coche”.

Uber acusa a Lyft de cancelar 12.900 trayectos suyos

Y como las acusaciones siempre acaban siendo cruzadas, Uber ha subido la apuesta: según asegura la compañía en un comunicado, varios empleados, conductores e incluso uno de los fundadores de Lyft se han encargado en los últimos tiempos de pedir y cancelar 12.900 trayectos de Uber, queriendo llevar a cabo las mismas malas prácticas de las que ahora les acusan.

Para Uber, la acusación de Lyft no es más que una estrategia para ser comprados: “Varios inversores de Lyft están intentando que Uber compre su empresa. Uno de ellos aseguró recientemente que harían un ataque nuclear si no la compramos. Imaginamos que estos ataques son parte de esa estrategia”.

Sea quien sea el culpable, lo cierto es que las cancelaciones parecen ser una práctica medianamente común dentro de la competencia de este tipo de empresas. De hecho, hace unos meses Uber fue acusada de hacerle exactamente lo mismo en Nueva York a Gett, aunque en este caso los servicios cancelados no pasaron de 100.

Estas malas prácticas no son tan sencillas de probar como cabría imaginar, ya que cada vez son más las personas en Estados Unidos que, cuando necesitan un coche con chófer, lo piden en varias aplicaciones, se quedan con el primero que llega y cancelan los demás, con lo que el número de cancelaciones es medianamente alto. Una práctica que evidencia la tremenda competencia de la que hacen gala estas aplicaciones y a la que han empujado incluso sus propios usuarios

Publicado por Infotaxi