POR MIGUEL

Clientes del sector denuncian el timo; el conductor «estropea» el recibo para evitar ser identificado

En los últimos meses se han detectado conductas fraudulentas por parte de algunos profesionales del taxi. Éstos «cuelan» al cliente billetes falsos en el cambio, algunos de muy mala calidad. Cuando el pasajero se baja apresurado del vehículo, no se percata de ello; cuando lo hace, ya es tarde para protestar. Le han timado.

Siempre son cantidades pequeñas, de 5, 10 o 20 euros, por lo que la mayoría de las veces no se denuncia. No obstante, causa el consiguiente perjuicio y enfado a la víctima. Este timo no solo se da en Madrid, sino en otras grandes capitales de España, como Barcelona.

 

Billete falsificado de 5 euros

 

Un ejemplo de este «modus operandi» sucedió ayer por la mañana, según una denuncia comunicada a ABC. El afectado, que ha preferido no revelar su identidad, explica cómo un taxista aprovechó su prisa, manifestada en el trayecto, para incluir en la devolución el billete de 5 euros que se muestra en la ilustración contigua junto al justificante, también recibido. Tal y como desarrolla en su testimonio, el conductor se mostró en todo momento «especialmente simpático y hablador» –incluso se permitió la licencia de dar algún consejo al viajero–; y, en el momento del pago, detuvo el coche en mitad de la calzada, junto al destino.

Estas argucias, deduce la víctima, responden a la premisa de «camelar y hacer que bajara la guardia», por un lado; y de «meter más prisa» para marcharse sin reparar en lo que se había devuelto, por el otro. Cabe determinar si, en efecto, la conducta del profesional responde a un procedimiento habitual y continuado.

 

Justificante manipulado

Una «muestra inequívoca» del supuesto engaño, añade el perjudicado, es el justificante. El chapucero recorte a mano en el troquelado de la esquina superior derecha, donde está el número de licencia del taxi, y la ausencia de datos personales, como el DNI o una firma reconocible, avanzan el ánimo de estafa en el procedimiento, pues ha sido especialmente cuidadoso en no dejar ningún rastro.

La falsificación del billete, muy poco lograda, se confirma a simple vista en varios puntos concretos: tiene un tacto particular, antagónico del de sus homólogos verdaderos; un tamaño ligeramente más pequeño; evidencia que se ha cortado a tijera, con los márgenes, e incluso las líneas que guían el recorte, a la vista; la burda imitación delholograma reflectante del lado derecho, pintado con rotulador en diferentes tonos de gris, así como la ausencia de marca de agua al trasluz.

El presidente de la Gremial del Taxi, Julio Moreno, destaca que «no es un tema generalizado»; pero, en cualquier caso, insta a que el Ayuntamiento de Madrid sea «contundente» con esta y con «cualquier tipo de actividad delictiva» en este sentido. Moreno, en representación del colectivo del taxi, muestra su «absoluto rechazo» y confía en que las autoridades «actúen inmediatamente».

Más casos en Barcelona

El vicepresidente de la Federación Profesional de Taxi, Jesús Fernández, explica que en un colectivo de 15.723 personas, hay de todo; siempre habrá algún pirata o chorizo, pero es un porcentaje mínimo. Tras recalcar que reprueba cualquier práctica que no se ajuste a la legalidad venga de quien venga, subraya: «El dinero falso circula y estoy seguro que el colectivo recibe más billetes falsos de los clientes que los que pueda dar el taxista, que a saber si es legal o ilegal».

Estas prácticas se producen también en otras ciudades como Barcelona, en donde tanto los usuarios como los profesionales del volante se quejan de que este medio de transporte se convierte en el coladero ideal para este tipo de estafa. No pueden reclamar a nadie. Ahí, algunos casos se han dado al llegar o salir de los hospitales, debido a las prisas y los agobios. La mayoría de las víctimas, al ser importes pequeños, no suelen denunciar.

Repunte con la crisis

La crisis ha hecho que estas estafas se produzcan con más frecuencia, según las fuentes consultadas. Las bandas dedicadas a la falsificación lo fabrican en imprentas clandestinas y los denominados «pasadores» se encargan de introducirlo en el mercado. El dinero está poco tiempo en circulación: enseguida es detectado y retirado por el Banco de España. Pero en caso de fraudes pequeños la víctima se queda con el billete. No falta tampoco quien lo intenta colar de nuevo./ABC

Publicado por Infotaxi.