POR MIGUEL

Un ‘héroe’ de la Primera Guerra Mundial da la bienvenida a los visitantes en el Ayuntamiento de Barcelona | El Consistorio tiene un Renault 11HP como el utilizado por las tropas francesas para desplazarse al frente en septiembre de 1914 y frenar el avance de las tropas alemanas

El Ayuntamiento de Barcelona celebra este jueves una jornada de puertas abiertas, con motivo de las festividades de Santa Eulàlia, copatrona de la capital catalana. Los ciudadanos tendrán una oportunidad ideal para conocer de cerca los tesoros de la casa consistorial. Junto a la escalinata principal del edificio de la plaza Sant Jaume, una de las curiosidades que aguardan a los visitantes es un héroe de la Primera Guerra Mundial.

Se trata de un taxi histórico, un Renault 11 HP, un modelo popularmente conocido como la Genoveva, por la película homónima de 1953, dirigida por Henry Cornelius y protagonizada por un vehículo de estas características.

Pero esta clase de coches tiene otro apodo mucho más épico: los taxis del Marne. Se les conoce así a raíz del papel que desempeñaron en una de las batallas más decisivas de la Primera Guerra Mundial. A finales de agosto de 1914 los franceses, que habían recibido la ayuda de un cuerpo expedicionario británico, se vieron obligados a retirarse hacia París por el empuje de los soldados alemanes.

Los alemanes trataban de llegar al río Marne y rodear a los aliados. Los franceses se dieron cuenta del peligro gracias a los aviadores, inicialmente empleados en el campo de batalla como simples oteadores. No había tiempo que perder. Francia se vio abocada a una maniobra desesperada y a trasladar rápidamente refuerzos a la zona en peligro para conjurar la amenaza. ¿Pero cómo hacerlo con el tráfico ferroviario prácticamente fuera de combate?

El gobernador militar de París, el general Gallieni, debió recordar entonces una de las máximas de Napoleón, quien aseguraba que sus soldados no ganaban las batallas con la pólvora, sino “con las botas”, en alusión a la rapidez y agilidad con que el emperador movía a sus ejércitos en sus primeros años.

París reunió todos los taxis de la época, unos 670 coches, hermanos de la Genoveva, y los utilizó para trasladar al campo de batalla a unos 6.000 reservistas. La reacción francesa frustró los planes del enemigo, que abandonó su idea de avanzar hacia París y dio paso a otro episodio dramático y que se prolongó durante los siguientes cuatro años con un balance catastrófico: la guerra de trincheras.

La Genoveva del Ayuntamiento de Barcelona tiene más caballos de potencia y es algo más grande que la mayoría de los taxis que participaron en la primera gran movilización de tropas motorizadas de la historia, pero salió de la misma cadena de montaje. Es un Renault fabricado en 1908 y matriculado en 1914. El Ayuntamiento lo compró por su valor simbólico en 1968 y lo restauró en 1971.

A una velocidad media de 25 km/h y en apenas un día, los taxis transportaron a los batallones Villemomble y Gagnny hasta Nanteuil-le-Haudouin, en la región de Picardie, donde llegaban nítidamente los ecos de la batalla. Los taxis aprovecharon el viaje de regreso a la capital francesa para traer de vuelta a soldados heridos y mujeres y niños. Los coches circularon con las luces delanteras apagadas para no llamar la atención del enemigo. Los conductores recibieron instrucciones para orientarse por las luces traseras del vehículo que les precedía y hacer el mínimo ruido posible.

El concurso de los militares que fueron a la guerra en taxi fue muchísimo menos relevante de lo que quiere la leyenda, atendida las fuerzas enfrentadas: un millón de soldados en uno y otro ejército. Más de 400.000 combatientes de los dos bandos no regresaron jamás de aquel campo de batalla, pero la imagen de los coches yendo hacia el frente cargados de militares sirvió en su momento para dar ánimos a un ejército alicaído y se ha quedado grabada a fuego en el imaginario colectivo de los franceses. / la Vanguardia

Publicado por Infotaxi.