La delegación española declara una cifra de negocios de 1,4 millones y paga 28.000 euros por el impuesto de sociedades.

La filial española de la compañía de transporte de vehículos con conductor, Uber System España, quiere recuperar el tiempo perdido en España. A pesar de que interrumpió su actividad por una orden judicial durante un año y medio, el regreso al mercado en la primavera del año pasado le permitió cosechar unos ingresos de 1.428.54 euros.Toda Esta cifra denegocio se la facturó en realidad a su matriz holandesa, que goza de grandes ventajas fiscales.Es decir, que su actividad se limita a ser una prestadora de servicios de una empresa extranjera.

Esta estrategia corporativa, utilizada por casi todas las filiales de multinacionales que se asientan en Europa, le permitió a la sucursal española de la empresa de transporte pagar solamente 28.395 euros por el impuesto de sociedades durante el año pasado después de ganar 83.401 euros, según figura en las cuentas anuales de la compañía depositadas en el Registro Mercantil correspondiente al ejercicio 2016.

La sucursal española de la conocida empresa de economía colaborativa se dedica en concreto a “ofrecer servicios de marketing local y apoyo en servicios”. Es decir, actúa casi como comisionista formando una estructura que permite trasladar de forma legal los ingresos a Holanda. De hecho, la compañía factura el grueso de sus ingresos, 1,4 millones de euros, a Uber Internacional Holding, la matriz que posee el 100% de las acciones de la filial española y que tiene domicilio fiscal en los Países Bajos, un territorio que ofrece una fiscalidad muy ventajosa para los grandes grupos internacional al ofrecer acuerdos ventajosos a los holdings.

Este diario se ha puesto en contacto con Uber System España, que ha rechazado comentar sus cuentas y la estructura corporativa y fiscal de la compañía.

La compañía española se enfrenta a un doble reto. Por un lado trata de recuperar el terreno perdido con sus rivales como Cabify y por otro, hace frente a la presión que recibe desde el sector del taxi —un gremio que ve a estas empresas como intrusos en un sector muy protegido—  y los cambios restrictivos que trata de establecer el Gobierno.

La filial española de Uber cuenta en España solo con ocho empleados. Todos fijos y todos hombres. En total, la firma se gasta 679.316 euros en pagar las nóminas y las cotizaciones a la seguridad social de sus ocho trabajadores, tres de los cuales tienen el estatus de altos directivos y el resto está empleado como personal de venta y distribución

Publicado por el País.