hace un día María González

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Cuando Uber llegaba a Madrid, el comunicado oficial de la compañíamencionaba en varias ocasiones el concepto de “compartir coche”. “Compartir coche”, “compartir gastos”, “hacer un mejor uso de los coches que ya se encuentran en la calle”, “economía colaborativa”… Todos ellos eran fragmentos habituales a los que la comunicación de Uber recurría frecuentemente para describir el funcionamiento de la empresa en un momento en el que el Ministerio de Fomento ya les había amenazado.

Después llegó la prohibición y el cierre temporal del servicio que todos conocemos. Ahora, Uber se encuentra en pleno proceso legal y, a raíz de las declaraciones de los abogados de la app que recoge El País, parece que su defensa se ha olvidado de todo lo relacionado con la economía colaborativa y la ausencia de ánimo de lucro (ejem). Ahora se definen como simples “intermediarios”.

“Los conductores son los que deberían estar aquí”

Atención a varias de las afirmaciones de los abogados de Uber que cita El País: “De lo único que se habla es de la aplicación. ¿De verdad puede transportar gente una app?”. ¿Quién tiene la culpa entonces? Para el letrado de Uber, y si los demandantes dicen que existe competencia desleal “porque alguien transporta viajeros sin tener licencia, son los conductores los que deberían estar aquí”, según declaraciones que recoge dicho periódico.

El asunto de si los conductores de Uber son o no trabajadores de la compañía es algo en lo que se han centrado durante el juicio. La Asociación Profesional Élite Taxi defiende que sí y se hacen eco de un supuesto informe de la Inspección de Tabajo donde así figura. Los conductores interrogados aseguran, según dicho diario, que la app decía hacerse cargo si estos tenían problemas con la policía por las actividades. Uber se desentiende, asegurando que los conductores multados por la guardia urbana recibieron sanciones a su nombre, y no a las de la empresa.

Los conductores reconocen que no hay contrato, aunque se les facilitó un teléfono móvil a cada uno y tuvieron que acudir a la sede de la compañía. Sobre el asunto de la relación laboral de Uber y sus conductores ha habido mucha polémica fuera de España en el pasado, y todavía la sigue habiendo.

Para Uber, ya no hay vacío legal

¿Recordáis el “vacío legal” dentro de las actividades de la economía colaborativa que la portavoz de Uber en Barcelona nos comentaba en una entrevista el verano pasado? Para Uber este “vacío legal”, al que antes se acogían, ahora ya no existe: “en la intermediación electrónica no hay ninguna laguna legal. Está muy regulado en Europa”. Veremos a ver si este cambio de táctica les da resultado. De momento, el juez todavía no se ha pronunciado.

Vía | El País

Publicado por Xacata.