La matriz de Cabify en Delaware entra en el negocio de los taxis y se queda la colombiana Tappsi

Maxi Mobility Inc, matriz en Delaware (Estados Unidos) de Cabify, la empresa española que compite con Uber en el negocio del transporte a través de coches con conductor, se ha metido de lleno en el negocio de los taxis, un colectivo que en España acusa a esta empresa de “competencia desleal”. Para ello, Cabify ha elegido Colombia.

Según documentación oficial, su matriz se ha hecho recientemente con el 100% de la colombiana Tappsi SAS, el equivalente en ese país al servicio que en España ofrecen empresas como la alemana MyTaxi.

La operación se ha llevado a cabo a través de la empresa luxemburguesa Agixo SARL, que tiene el 100% de las acciones de la colombiana Tappsi SAS y que el pasado 21 de abril pasó a tener como único accionista a Maxi Mobility Inc, matriz de Cabify. Hace dos semanas, el pasado 9 de junio, el directivo español de Cabify Juan Ignacio García Braschi, de 35 años, fue nombrado administrador de Agixo.

Preguntada por este asunto, Cabify no ha querido hacer comentarios y se remite a la reciente alianza estratégica que, según avanzó Bloomberg la semana pasada, ha firmado con su competidora Easy Taxi (brasileña) para expandirse en Latinoamérica. Hasta ahora, la propietaria de Tappsi era Easy Taxi, que se la compró a su fundador, el colombiano Juan Salcedo, a finales de 2015.

Las cuentas de Agixo de 2015 (únicas que se han publicado) valoraban a cierre de ese ejercicio el 100% de la colombiana Tappsi en 3,9 millones de euros.

El 20% de los taxistas

Tappsi echó a andar en septiembre de 2012 y es, con más de tres millones de descargas, la aplicación más exitosa de Colombia, un país donde Cabify opera desde agosto de 2015 y en el que actualmente la española cuenta con una flota de unos 20.000 vehículos.

En 2016, Tappsi ya agrupaba a unos 75.000 taxistas colombianos, a los que llama tappsistas y que equivalen a uno de cada cinco profesionales de este sector en el país. La empresa permite a sus tappsistas recibir carreras a través de su teléfono móvil previa instalación de su aplicación, a cambio de una comisión por cada servicio.

Cabify no ha sido ajena a las iras de los taxistas colombianos contra esta empresa y Uber. El pasado 10 de mayo, unos días después de quedarse con Tappsi, Cabify Colombia invitó a los profesionales de este sector a hacer “las paces” en plena jornada de  huelga de taxistas en las principales ciudades del país para protestar contra las actividades de empresas como Uber y la propia Cabify

Según su web, Tappsi presta servicio actualmente en las ciudades colombianas de Bogotá, Barranquilla, Medellín, Cartagena, Cali, Armenia, Pereira, Manizales y Bucaramanga. También tiene operaciones en Perú y Ecuador. Por su parte, Cabify está presente en cuatro ciudades colombianas, según su web: Barranquilla, Bogotá, Cali y Medellín.

Cabify, además de en España y en Colombia, está presente en Argentina, Brasil (ya es su principal mercado), Chile, Ecuador, México, Panamá, Perú, Portugal, República Dominicana y Uruguay.

La empresa, que tiene entre sus principales accionistas a Seaya Ventures, fondo de capital riesgo pilotado por Beatriz González, hija del presidente de BBVA, Francisco González, está intentando expandirse en Latinoamérica. Para ello, está intentado levantar financiación por importe de al menos 300 millones de dólares, según Bloomberg.

Publicado por el Diario.

Los taxistas amenazan con bloquear los aeropuertos de Colombia

Con la intención de protestar contra plataformas tecnológicas como Uber y Easy Taxi, Hugo Ospina, el líder de la entidad de taxistas colombiana Asoprotax, ha convocado a los profesionales abloquear las entradas de los aeropuertos del país.

 

El paro nacional sería llevado a cabo de una manera gradual desde el 28 de mayo, tal y como explicó Ospina en declaraciones recogidas por el periódico El Colombiano. El plan previsto es que ese día se haga un paro en todos los aeropuertos del país de15 minutos. Al segundo día, el tiempo de inactividad debería aumentar a la hora, y así sucesivamente hasta que se organiceun gran paro nacional de los taxistas para que desaparezcan estas plataformas tecnológicas que los profesionales consideran que llevan a cabo una competencia desleal.

 

La razón que explica la fecha escogida para el inicio de las protestas es que el 27 de mayo vencen los plazos para ladesactivación de estas plataformas. Por el momento, las autoridades no han otorgado legalidad a esta protesta y la Policía tiene instrucciones de no dejar taponar las vías del aeropuerto con esta forma de protesta.

 

Los taxistas solicitan, entre otras cosas, que se exija a esas aplicaciones que paguen los mismos impuestos que ellos. De ahí que la tensión entre los profesionales con licencia y los conductores de Uber haya ido en aumento. Ya el pasado sábado se manifestaron enMedellín por la irrupción de estas empresas

Publicado por la Gaceta del Taxi.