IRENE CALVOVALENCIA 

La Gremial denuncia un aumento del tiempo de espera de los clientes de hasta 15 minutos en jornadas laborables

La nueva regulación de las vacaciones de los taxistas para este agosto ha desatado la polémica en parte del gremio taxista al haberse retirado el servicio de 270 vehículos diarios de lunes a viernes. Así lo denunciaron esta semana desde la Asociación Gremial del Taxi, cuyo presidente, Ismael Arráez, criticó que la normativa de la Conselleria de Vivienda y Obras Públicas, «que conocimos a finales de julio», haya reducido en dos el número de días que los taxistas trabajamos en el mes de agosto».

El gremio de taxistas recordó que hasta ahora «en este mes la flota de vehículos se reducía a la mitad, pasando de casi 3.000 coches en la ciudad de Valencia a menos de 1.500», por lo que durante dos semanas trabajaba una parte de conductores y las restantes dos semanas del mes la segunda parte. La novedad este año es «la obligatoriedad de parar el coche un día de lunes a viernes durante las dos semanas que les corresponde trabajar a los taxistas», lo que supone la disminución al menos de 270 vehículos diarios entre semana.

Para el colectivo, esta medida atenta contra «el servicio óptimo de taxis» en las vacaciones de verano, ya que a causa de la reducción de vehículos «se ha incrementado el tiempo de espera de los clientes y se ha generado un desequilibrio entre la oferta y la demanda», aseguran. «Vemos cada día personas esperando y ningún taxi en la parada. Los tiempos de espera han aumentado hasta 15 minutos cuando lo normal serían dos o cinco», revelan.

Además, Ismael Arráez, presidente de la Gremial criticó que la reducción de vehículos «no puede hacer frente a la demanda de clientes porque el número de viajeros y ocupación hotelera en los últimos años ha crecido constantemente».

Pero a las largas esperas de los usuarios, el perjuicio «principal» de esta medida según el colectivo, se suma también un perjuicio económico en los conductores, que pueden dejar de ingresar, según denunció alguno de los afectados, «hasta 600 euros durante las dos semanas que nos toca trabajar en agosto».

Desde la Conselleria de Vivienda y Obras Públicas aseguraron que la normativa se consensuó en el Consejo del Taxi, aunque admitieron que parte del gremio expresó entonces su desacuerdo y realizó «un recurso de alzada que todavía no se ha respondido».

Con respecto a la justificación que matizó la Conselleria acerca de esta nueva normativa, que reduce de casi 1.500 vehículos a poco más de 1.200 entre el lunes y viernes del mes de agosto, destaca la apuesta por «la conciliación familiar y evitar que los conductores trabajen quince días sin efectuar ningún descanso». Asimismo, añadieron que «no sólo se trata de facilitar la conciliación, sino de disminuir los riesgos de accidente por cansancio».

Además, fuentes de la Conselleria aseguraron que «no hemos detectado ningún supuesto déficit en la oferta de taxi durante agosto porque ha descendido la oferta, pero también la demanda».

Por su parte, desde la Federación Sindical del Taxi de Valencia, el presidente, Fernando del Molino, expresó su conformidad con la nueva normativa, porque «garantiza el descanso de los conductores y se ajusta a la reducción de oferta y demanda normalmente existe en el mes de agosto». Y en lo referente a los posibles perjuicios económicos para los taxistas que parte del gremio criticó, del Molino aseguró que «no es tanta al haber menos competencia de vehículos».

Publicado por las Provincias.