El Tribunal de Justicia de la UE acaba de dar la razón a los taxistas frente a Uber al considerar la ‘app’ un servicio de transporte. Es un duro golpe legal a la compañía. ¿Y ahora qué?

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Se veía venir, pero eso no amortiza el golpe: la Justicia europea ha dado la razón a los taxistas en la batalla legal que mantienen contra Uber. A ojos del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), la ‘app’ es un servicio de transporte y, como tal, debe cumplir con los mismos requisitos que se imponen a los taxis. Hasta el momento, Uber se había desmarcado de los servicios de transporte tradicionales. Con UberPop, el primer servicio con el que se lanzó a conquistar el mercado en el que los conductores no contaban con licencias, eludió las exigencias que se imponían a taxis y similares. El sector reaccionó y su presión llevó a varios países a prohibirlo.

La Corte con sede en Luxemburgo ha dado hoy la razón a las autoridades que, como las francesas, decidieron parar los pies a UberPop, incluso si no lo consultaron antes con Bruselas. El servicio operaba de manera ilegal, al margen de los requisitos que deben cumplir aquellos que ofrecen servicios de transportes en la Unión Europea.

MANUEL ÁNGEL MÉNDEZ

Pero, la sentencia va más allá, ya que aclara que Uber no puede ser considerado un servicio de la sociedad de la información, el argumento que blandía la compañía. Dicho de otro modo: Uber ha mantenido hasta el final que no es una compañía de transportes, como pueden ser los taxis o chóferes, sino una plataforma digital que permite a los profesionales y los clientes ponerse en contacto.

El argumento no ha convencido a los magistrados europeos. Y su decisión puede tener consecuencias que afecten a otras app y plataformas digitales. Hasta ahora, no estaba muy claro dónde encajar a las nuevas compañías digitales dentro de la legislación comunitaria. Y la Comisión Europea había optado por actuar como si todas fueran servicios de la sociedad de la información.

Esto supone una ventaja para empresas como Airbnb o BlablaCarfrente a sus competidores tradicionales, puesto que se veían sujetas a menos requisitos. La sentencia abre la puerta a que otros sectores, como el de la hostelería, se rebele contra sus colegas digitales.

Un triunfo para los taxistas

“Estamos muy contentos por la decisión del Tribunal. Es un triunfo para los usuarios, porque ahora tendrán sus derechos mucho más protegidos, pero sobre todo para los taxistas. Se estaban produciendo actos de clara competencia desleal. Uber estaba compitiendo en el mismo mercado que los taxistas pero con reglas de juego diferentes“, explica a Teknautas Montse Balague, una de las abogadas de Élite Taxi, asociación de taxistas que ha llevado el caso a los tribunales en Barcelona y de ahí a Luxemburgo.

(EFE)
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Según Balagué, ahora se abre un escenario completamente diferente. “Uber tiene ahora que asumir su posición de proveedor de servicios de transporte. Es a lo que le obliga la ley ahora mismo. En España, por ejemplo, no lo están haciendo. Ellos no son titulares de las licencias VTC, buscan a otras empresas para que lo sean. Pero cualquier compañía que preste un servicio de transporte debe ser titular de las licencias que utiliza. Creo que vendrán muchas más demandas en este sentido si Uber no toma medidas”, explica. Balagué cree además que Uber tendrá que cumplir ahora muchos más puntos del Reglamento de Ordenación de los Transportes Terrestres (ROTT) en España en lo referente a inspecciones, controles y supervisiones.

Uber ha tenido tiempo para irse haciendo a la idea del cambio que implica esta sentencia. El Gobierno francés aprobó en octubre de 2014 la conocida como ley “Thévenoud”, con la que reguló los servicios de taxi y de chóferes, a la vez que prohibió los servicios de transportes de conductores no profesionales sin licencias, como era el caso de UberPop. Entonces, Uber recurrió la decisión ante los tribunales. Pero las conclusiones de Maciej Spuznar, el abogado general del TJUE, ya había anticipado en mayo el sentido de la sentencia de hoy, contra la que no cabe recurso.

En paralelo, y ante las resistencias que estaba generando UberPop, la compañía optó por poner en marcha UberX, un servicio de transportes ofrecido por conductores profesionales y con licencia. La sentencia de hoy supone en parte un varapalo para sus planes de expansión en Europa en el terreno de transporte, ya que cualquier servicio adicional que quiera lanzar no lo podrá hacer bajo el paraguas de la directiva de servicios de información, sino que tendrá que atenerse a la regulación de transportes Europea y a la de cada país.

Publicado por El Confidencial.