La Ciudad Condal era la única parada de dos días, pero una hora y cuarto antes de atracar se avisó a los pasajeros del cambio de destino

Noticia original: www.levante-emv.com

El buque Mein Schiff 5 atracó en València debido a la situación de tensión en Barcelona, a raíz del conflicto político generado esta semana.

El Puerto de València ha recibido dos visitas inesperadas desde el pasado domingo con motivo de la situación conflictiva que se vive en Cataluña. Dos cruceros, con alrededor de 2.500 pasajeros cada uno de ellos además de su tripulación, han desviado sus rutas para evitar la Ciudad Condal por culpa de los enfrentamientos entre la Policía Nacional y la Guardia Civil con los ciudadanos y han elegido como destino la capital del Túria.

La responsable de esta decisión ha sido la compañía alemana Tui Cruises, una filial de la multinacional Tui y la estadounidense Royal Caribbean, que ha entendido que el mejor destino para sus clientes, vista la crisis provocada por la celebración del referéndum del 1-O por la independencia de Cataluña y la huelga general declarada a nivel autonómico, no era precisamente Barcelona.

El primero de estos dos barcos que tomó esta decisión fue el Mein Schiff 3, que debía salir desde Palma de Mallorca y llegar a Barcelona el pasado domingo. Sin embargo, en vistas de la coyuntura conflictiva en Cataluña, con cargas policiales junto a los colegios donde los ciudadanos pretendían votar en un referéndum ilegal, el capitán de la embarcación cambió el destino y acabó tomando tierra en València con sus 293 metros de eslora y más de 2.000 pasajeros a bordo, para continuar más tarde hacia el sur. Durante la tarde de ayer, el Mein Schiff 3 ya había cruzado el Estrecho de Gibraltar y se dirigía hacia Lisboa, previa parada anterior en Alicante.

Pero aquella decisión no fue anecdótica. Tan solo dos días después, ayer martes, otro crucero de la misma compañía tomaba la misma ruta. El Mein Schiff 5, también con más de 2.000 pasajeros en sus entrañas, debía haber llegado a Barcelona el lunes a las 19.00 horas.

Siendo la capital catalana la única parada con una estancia de dos días, pudiendo así los turistas pasar una noche en la Ciudad Condal. Sin embargo, cuando faltaba una hora y cuarto para que atracara, el capitán emitió un comunicado a los pasajeros por megafonía: el barco no haría parada en Barcelona por «la situación política de Cataluña», según revelaron ayer algunos de los viajeros consultados por Levante-EMV. La alternativa escogida era València, adonde el buque llegó sobre las 4.14 de la madrugada de ayer.

Una ruta de 11 días, con sorpresa
Los turistas, en su mayoría alemanes, habían contratado un periplo de once días en los que se incluía paradas en Palma de Mallorca, Ajaccio –en la isla de Córcega–, Roma, La Spezia, Niza-Mónaco, Barcelona e Ibiza, antes de volver a la capital balear, pero el conflicto indepentista catalán les ha hecho conocer, de manera inesperada, València.

Durante toda la mañana de ayer, el Mein Schiff 5 estuvo en el muelle 2 del Puerto de València, mientras muchos de sus pasajeros descubrían la capital del Túria. A las 17.30 horas tenían la hora de embarque para proseguir su marcha hasta Ibiza.

De hecho este cambio no solo afectó a los pasajeros del crucero, sino también a sus trabajadores. De nacionalidades diversas, Felipe fue el único empleado español con el que este redactor pudo hablar. Miembro del personal de entretenimiento, Felipe llevaba desde marzo sin poder ver su familia que vive en Madrid.

«Me ha dado rabia el cambio de destino porque nos avisaron una hora y cuarto antes de llegar al puerto. Yo había quedado con mi madre y hermana, que ya estaban de camino a Barcelona con el AVE», explica el madrileño. Además, Felipe reprobó que «sabiendo que había pasado antes con otra embarcación, no entiendo porque no avisaron con mayor antelación». Aunque a pesar de todo, Felipe bajó del barco y disfrutó de una ciudad que «no era la primera vez que visitaba», dijo el empleado de Tuin.

Nuevas oportunidades en València
Por su parte, hubo otros trabajadores que aprovecharon para conocer València. Es el caso de los músicos de jazz y latino, el cubano Maikel Gómez, la hondureña Ondina Zuñiga y Baro Rey de Praga. «Sabemos que se desvió por problemas en Cataluña, pero no conocemos que pasa allí solo que hay un problema», cuentan los artistas que esperan volver para poder tocar en algún local de la ciudad.

Otros como Salvatore de Nápoles y Marica de Roma, actores del teatro que hacen a bordo, pensaron que venir a València «era mejor porque era más seguro que ir a Barcelona, además es muy bonita», comentaron los italianos. Además mostraron su desacuerdo con la situación en Cataluña, «quieren salir de España pero no de la Unión Europea, no es lógico», dijeron los transalpinos antes de zarpar a las 18.00 horas con destino a Ibiza.